El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, lanzó este miércoles un mensaje contundente en el Congreso dirigido a las bancadas de Vox y del Partido Popular: “La opción de nuestra sociedad es ser prósperos y, por tanto, abiertos, o ser pobres y, por tanto, cerrados”. Con estas palabras, defendió la necesidad de una política migratoria regulada que combine el control de fronteras con la integración de los migrantes como pieza clave para el futuro económico y social de España.
En su intervención durante la sesión de control, Sánchez subrayó que España necesita a los emigrantes para afrontar el desafío demográfico. Recordó que, según las proyecciones, la fuerza laboral del país podría reducirse en cuatro millones de personas en los próximos 25 años, lo que pondría en riesgo la sostenibilidad del Estado del bienestar. “El fenómeno migratorio, lejos de ser un problema, forma parte de la solución”, insistió.
El jefe del Ejecutivo respondió con datos al líder de Vox, Santiago Abascal, quien cuestionó las políticas migratorias actuales. “Durante estos últimos diez años, el 94% de los migrantes que viven en nuestro país han llegado por vías regulares y legales; sólo el 6% lo ha hecho de forma irregular”, señaló Sánchez.
Asimismo, destacó que en lo que va de 2025 las llegadas irregulares a España se han reducido un 30% en términos globales y hasta un 50% en el caso de las Islas Canarias. “Lo que está haciendo este Gobierno es aplicar una política pública seria: control de fronteras, lucha contra las mafias y, al mismo tiempo, promoción de la migración regular”, recalcó.
Sánchez también quiso poner el foco en la necesidad de políticas de natalidad, y recordó que su Ejecutivo ha aprobado recientemente la ampliación de los permisos por nacimiento y cuidado del menor. Estas medidas, afirmó, se complementan con una política migratoria ordenada que garantice el relevo generacional en un país envejecido.
Concluyó su intervención apelando a la responsabilidad de las fuerzas políticas. España se juega su prosperidad en la forma en que se afronte el fenómeno migratorio. Se necesitan menos discursos del miedo y más realismo. España será más fuerte con emigrantes y más débil sin ellos.









