Mares30/Madrid
Ayer, miércoles 4 de marzo de 2026, tuvo lugar, en la sede de la Real Academia Española (RAE) -Madrid- la presentación del libro Geopolítica del español.
En el acto participaron el director de la RAE y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), Santiago Muñoz Machado; el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Teodoro Esteban López Calderón, y el académico de la RAE Juan Luis Cebrián, coordinador de la obra. Asimismo, intervenieron la académica Asunción Gómez-Pérez; el miembro de la Academia Nicaragüense de la Lengua, académico correspondiente de la RAE y Premio Cervantes Sergio Ramírez; el director del CESEDEN, teniente general Miguel Ballenilla y García de Gamarra, y el director del IEEE, general de brigada Víctor Bados Nieto.
Esta obra coral, en la que participa un nutrido grupo de académicos, políticos, militares, intelectuales y escritores, analiza y pone de relieve la importancia de la lengua española en el desarrollo de los países donde se habla y sus relaciones internacionales.
Es fruto de la colaboración entre la Academia y el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), dependiente del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN). La obra, editada por la Editorial Espasa, cuenta con el prólogo del rey Felipe VI.
En el libro se indica que «el idioma español es la mayor contribución que ha hecho España a la cultura universal» y que «no le pertenece solo a ella, sino a todos los que lo emplean. Hoy es lengua materna de 500 millones de personas» y el total de sus hablantes contabiliza 600 millones. «En un momento de profunda transformación, en trance de construirse un nuevo orden mundial, la comunidad hispanohablante posee en el uso del idioma castellano un formidable activo para impulsar el entendimiento entre sus países y consolidar su desarrollo político, económico y cultural», se puede leer en su contraportada.
Como subraya el rey Felipe VI en el prólogo a la obra, el español no es «una identidad excluyente, ni incompatible con otras, ni reñida con el particularismo o la diversidad, pues nunca puede estarlo aquello que nos permite expresarnos, comunicarnos, elaborar pensamiento y belleza, crear cultura».









