La derecha española ha vuelto a imponerse en las elecciones autonómicas celebradas este domingo en Castilla y León, donde el Partido Popular (PP) se consolida como la primera fuerza política con 33 escaños en las Cortes regionales, según el escrutinio de más del 99 % de los votos.
El resultado confirma el dominio del PP en una comunidad que gobierna desde hace décadas, aunque el partido necesitará nuevamente el apoyo de Vox, que obtiene 14 escaños, para alcanzar la mayoría absoluta fijada en 42 diputados. La suma de ambas formaciones de derecha supera ampliamente ese umbral y abre la puerta a la continuidad de un gobierno conservador en la región.
Por su parte, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) logra 30 escaños, dos más que en las elecciones anteriores, lo que supone una recuperación parcial tras varios ciclos electorales adversos. Aunque queda lejos de disputar el liderazgo al PP, el resultado permite a los socialistas mejorar su posición política en el territorio.
El parlamento autonómico se completa con Unión del Pueblo Leonés (UPL) con 3 escaños, mientras que Soria ¡Ya! y XAV obtienen un representante cada uno.
Los resultados reflejan así un escenario en el que el PP refuerza su liderazgo en Castilla y León, Vox mantiene su presencia sin alcanzar el crecimiento esperado, y el PSOE logra respirar con una ligera recuperación, aunque sin capacidad suficiente para disputar el gobierno regional.









