El informe anual español sobre personas desaparecidas revela que los ciudadanos marroquíes ocupan el segundo lugar entre las nacionalidades con más casos de denuncias por desaparición en España durante 2025, con un total de 2.541 denuncias, lo que representa el 10,1% del total de 25.086 casos de denuncias registrados en todo el territorio español hasta el 31 de diciembre de 2025.
Estas cifras sitúan a los marroquíes en una posición destacada dentro del panorama general de desapariciones en España, ya que equivalen a más de uno de cada diez casos registrados a nivel nacional. En comparación con el total, la diferencia sigue siendo amplia, con 22.545 denuncias menos que el conjunto global, lo que refleja que el fenómeno está distribuido entre múltiples nacionalidades, encabezadas por la española.
Según los datos del informe consultado por el diario Mares30, la nacionalidad española encabeza la lista con 16.588 denuncia de desaparición (66,1%), seguida de la marroquí (10,1%), Argelia con 1.133 casos (4,5%), Colombia con 669 casos (2,7%) y Rumanía con 343 casos (1,4%), mientras que la categoría de “otros países” suma 3.812 casos (15,2%).
En cuanto a la distribución por sexo entre los marroquíes, el informe indica que los hombres concentran 2.144 denuncias de desapariciones, frente a 397 casos registrados entre mujeres, lo que supone una clara mayoría masculina (84,4% frente a 15,6%), con una diferencia de 1.747 casos.
Los datos detallados muestran además que la mayoría de las desapariciones entre marroquíes corresponde a menores, con 1.666 casos entre varones menores de edad y 313 entre mujeres menores, frente a 477 casos entre hombres adultos y 84 entre mujeres adultas, además de un caso no especificado en la categoría masculina.
Estos datos confirman que los marroquíes constituyen la segunda nacionalidad más presente en las denuncias por desaparición en España, muy por encima de otras nacionalidades como Argelia, Colombia o Rumanía, lo que pone de relieve el peso del componente marroquí en este indicador de carácter social y de seguridad en el país vecino, en un contexto marcado por la presencia de cerca de un millón de ciudadanos marroquíes en España.









