La operación se inició cuando, gracias a la cooperación estrecha que se desarrolla a diario entre ambas instituciones, por información procedentes de autoridades internacionales, y en el marco de una investigación abierta por la Fiscalía Espacial Antidrogas de Algeciras, se tuvo conocimiento de la presencia en el puerto de Algeciras de cinco contenedores cuyo contenido declarado consistía en “madera en bruto” en los que se sospechaba que se podría estar ocultando cocaína.
Basándose en la información obtenida, se procedió a la búsqueda y localización de los cinco contenedores cuyas características coincidían con los datos obtenidos: equipamiento procedente de Surinam, declarando madera y con destino una empresa española, agregó la misma fuente.









