Las migraciones son un arma de doble filo. Un reto y una oportunidad a la vez. Sin embargo, la migración sería una solución a varios problemas estructurales en España si los gobiernas adoptaran las medidas adecuadas. La situación migratoria en España es compleja. En los últimos años, la presión migratoria se ha incrementado, aumentando notablemente las llegadas a costas, así como las solicitudes de Protección Internacional (PI). A su vez, la migración está siendo clave para el crecimiento económico y la buena marcha del empleo, que tiene reflejo en el aumento de los niveles de afiliación de extranjeros a la Seguridad Social, así lo subraya el Informe del Sistema de Acogida de Protección Internacional en España (SAPI), presentado hoy lunes por la ministra española de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
El informe publicado con motivo del Día del Refugiado, y al que tuvo acceso Mares30, asegura que España es uno de los de Europa con mayor número de extranjeros sobre la población total. Concretamente, ocupa la tercera posición, con un 13%, tras Alemania (26%) y Francia (14%), según datos de Eurostat.
Desde 2018 hasta 2023 la población extranjera ha crecido en más de millón y medio en España. Está población se descompone en cerca de 3,9 millones de ciudadanos comunitarios y británicos, y en casi 3 millones en el régimen de extranjería ordinario. Además, hay otros dos millones de personas que, siendo nacionales españoles, han nacido en el extranjero.
En este contexto, las solicitudes de PI también están experimentando aumentos muy significativos. En 2023 España registró un máximo histórico de solicitudes de protección con un total de 163.220, un 37% más que en 2022 donde se registraron un total de 118.842.
A fecha de la publicación de este informe (junio de 2024) la Oficina de Asilo y Refugio (OAR) ya ha registrado más de 73.000 solicitudes, cuando en 2013 apenas llegaron a 5.000. Estas solicitudes son mayoritariamente de venezolanos, colombianos y peruanos, pero se está produciendo un cambio de patrón con incrementos importantes de poblaciones de África Subsahariana, principalmente de personas de Mali, Senegal y Burkina Faso.
Estas nacionalidades son las que en la UE están teniendo igualmente un crecimiento relativo más significativo, por lo que apuntan cambios que pudieran ir consolidándose. España, al mismo tiempo, es el cuarto país UE en beneficiarios de Protección Temporal (PT) con más de 207.000 personas ucranianas reconocidas, que siguen necesitando, en su mayoría, de apoyo, acogida e integración laboral.
El incremento sostenido en los últimos años en solicitudes de PI, siendo España el segundo país europeo tras Alemania, unido a la atención a Ucrania, está obligando a al Gobierno español a reforzar su Sistema de Acogida de Protección Internacional (SAPI), agrega el informe. Actualmente, en el SAPI se atiende a más de 36.000 personas cada día, entre las que destacan las más de 9.500 plazas en la fase de valoración inicial.









