Es la tinta de su tintero ultraderechista. El partido español Vox, de la ultraderecha, es incapaz de renovar su discurso sobre el desafío migratorio y Marruecos. Vox ha adoptado la mentira como estrategia política y electoral. Y por mucho mentir acaba creyendo sus mentiras. También acaba acusando a los demás de mentirosos. Vox no tiene programa electoral ni propuestas para minimizar el drama migratorio ni deja a los demás trabajar.
La receta del ministro de Exteriores marroquí, Nasser Bourita, presentada ayer martes en Rabat, ante el presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, desquició a Vox. Las fuertes declaraciones de Bourita no gustaron a Vox. La ultraderecha española ha captado el mensaje de Bourita quien denunció el uso político y electoral del drama electoral por algunos sectores políticos europeos.
La respuesta de Vox no tardó en llegar. Pero fue peor que el silencio. Vox, vía su oficina en Ceuta, acusó a Marruecos de “mentir al decir que está dispuesto a recibir a sus menores al igual que lo hace con la aduana comercial”. VOX Ceuta no tiene quien le escriba para entender la nueva realidad. Ha vuelto a usar el mismo tintero.
Para Vox Marruecos “miente” al decir que está dispuesto a recibir a sus menores pero que el problema está en las leyes y los trámites en los países europeos. El líder del partido en Ceuta, Juan Sergio Redondo, respondió a las declaraciones de Naser Burita quien aseguró ayer en Rabat que Marruecos está dispuesto a acoger a sus inmigrantes menores no acompañados que están en países de la Unión Europea.
“Las repatriaciones de menores marroquíes se pueden hacer y si no se hacen es porque ni el Gobierno marroquí ni el español están interesados en hacerlo”, afirma Redondo, que recuerda que ya existen los acuerdos bilaterales con España que regulan el procedimiento. VOX Ceuta vuelve a atacar a los dos gobiernos de Marruecos y de España alegando que “Marruecos instiga y España enreda”. Sí, hay acuerdos. Pero el dirigente no habla de los detalles. Hay unos trámites administrativos y hasta judiciales en España que también exigen respetar el derecho de los menores. Para echar fuera a los migrantes menores, Vox está dispuesto a pisotear la ley.
La terminología de Vox se dogmatiza cada día más. Un partido muy chapado a la terminología de la Reconquista. Un partido que sigue viendo a Marruecos como enemigo. “Marruecos solo aprovecha la oportunidad que se le presenta de poner de rodillas a su enemigo”, según el líder de VOX. Para este partido, Marruecos usa la inmigración ilegal para sus intereses y para presionar a España, no está interesado en hacerse cargo de sus nacionales”.
El Gobierno de España, el Gobierno andaluz, el Gobierno canario, la UE y la comunidad internacional han reconocido el gran esfuerzo de Marruecos en la lucha contra la inmigración y las redes de tráfico de personas. El único que se queja es Vox. Este partido no busca ni quiere resolver el desafío migratorio por que se alimenta de él. La politización del drama migratorio es rentable electoralmente en España y Europa. Vox se alimenta del miedo, las mentiras y la polarización. Y por eso le resulta fácil tachar a los demás de mentirosos.









