Mohamed Charbi
Tanto la lengua árabe como la lengua española son imprescindibles para las relaciones culturales entre Marruecos y España. Ambas lenguas facilitan mucho el entendimiento y el acercamiento a las culturas de los pueblos marroquí y español.
La lengua nos lleva a la cultura y la cultura nos lleva al entendimiento y el entendimiento nos lleva a la convivencia, ésa es la ecuación. Por ende, promocionar la lengua árabe y cultura marroquí en España es una necesidad acuciante. De lo contrario, sería un error garrafal. Lo mismo se puede decir sobre la lengua y cultura españolas en Marruecos.
La lengua árabe es un pilar de la diversidad cultural de la humanidad. Es una de las primeras lenguas más habladas del mundo, utilizada diariamente por más de 450 millones de personas. Es el idioma con más palabras del mundo.
En la diversidad de sus formas, clásicas o dialectales, desde la expresión oral hasta la caligrafía poética, la lengua árabe ha dado lugar a una estética fascinante, en campos tan variados como la arquitectura, la poesía, la filosofía, etc. Da acceso a una increíble variedad de identidades y creencias y su historia revela la riqueza de sus vínculos con otras lenguas.
El idioma árabe ha desempeñado un papel fundamental en el conocimiento, promoviendo la difusión de las ciencias y filosofías griegas y romanas en la Europa del Renacimiento. Ha permitido también un diálogo de culturas a lo largo de las rutas de la seda, desde la costa de la India hasta el Cuerno de África.
Ian Gibson: Es una pena que no se enseñe el árabe en España
Ian Gibson, hispanista y biógrafo de origen irlandés, nacionalizado español en 1984, ha destacado la necesidad de enseñar la lengua árabe en España. Para él, «es una pena que no se enseñen los rudimentos del árabe en España».
«Soy español desde 1984, me identifico con España, pero creo que ningún país occidental es tan complejo como este», porque «España es una capa sobre otra capa de significados. Culturas e idiomas. Piense en la capa árabe. Aunque la derecha no quiera saber nada de eso, el árabe es la segunda fuente del léxico español, por no hablar de la toponimia», dijo Ian Gibson en una entrevista concedida al diario español El Mundo, publicada el 16 de marzo de 2023.
«Es una pena que no se enseñen los rudimentos del árabe en España. Por aquí han pasado todas las razas del Mediterráneo y los del norte, los celtas», ha subrayado.
«Supongo que Santiago Abascal se mira al espejo porque imagino que se ve guapo, probablemente lo sea. Y supongo que se da cuenta de que su aspecto tiene que venir del otro lado del Estrecho… Bueno, pues aquí sí que da, existe una obsesión por la pureza de la sangre y por la mancha… Simon Wiesenthal, el perseguidor de nazis, decía que en España empezó el miedo a tener sangre judía», ha añadido el autor de la obra Un carmen en Granada. Memorias de un dublinés.
Victoria Khraiche Ruiz-Zorrilla: el árabe forma parte de mi vida cotidiana
Por su parte, la académica y traductora española Victoria Khraiche Ruiz-Zorrilla ha afirmado en una entrevista concedida a Al Jazeera.Net, publicada el 1 de mayo de 2022, que el árabe forma parte de su vida cotidiana.
«El idioma árabe forma parte de mi vida diaria, y esto tiene que ver con mi elección», ha dicho Victoria Khraiche.
«Para mí, la lengua árabe, en su versión formal y dialectal, se ha convertido hoy en parte de mi vida diaria. Esto requirió mucho estudio, mucho esfuerzo y una larga estancia en el Medio Oriente», ha agregado.
Hablando del patrimonio andalusí, la profesora Victoria Khraiche reveló que «los estudiantes que eligen este tipo de curso tienen un perfil especial, son curiosos y abiertos a los árabes. A menudo se sorprenden al conocer la antigua civilización árabe-islámica y su papel en la transmisión del conocimiento de los antiguos sabios, porque, por lo general, no asocian a los antiguos griegos y romanos, que creen que son sus herederos, con los antiguos árabes, quienes formaron el filtro de este saber y reinterpretaron y ampliaron la herencia griega y romana».
«Desgraciadamente, en España suele haber una negación de este patrimonio cultural o existe un reconocimiento superficial debido al exotismo», ha lamentado.
Según la académica española, la gente sigue hablando de la «presencia árabe» para referirse a un período de la historia que duró 7 siglos y de la «recuperación de las tierras cristianas» para referirse a la purificación étnica.
«Prefieren considerar este período de tiempo como un período de ocupación», ha añadido.
En opinión de Victoria Khraiche, «es difícil cambiar este discurso, pero hay académicos que se esfuerzan por hacerlo, como el arabista e historiador Emilio González Ferrín, que tiene un libro titulado Cuando fuimos árabes, en el que pretende deshacerse de lo que considera un auténtico dilema epistemológico».
Por otro lado, la traductora española ha destacado que su interés por la literatura contemporánea «es grande, especialmente la poesía comprometida, o al menos la poesía que se preocupa más por el «nosotros» que por el «yo», como la poesía popular. Por esta razón, la poesía de resistencia palestina y la influencia del folclore en los textos de sus poetas formaron el tema principal de mi tesis doctoral. Traducir este tipo de literatura presupone placer estético, pero también responsabilidad y compromiso social. Es la literatura que habla de las cosas de este mundo, sobre todo la que protesta contra la injusticia y que, sin embargo, consigue seguir siendo literatura, es lo que más me interesa».
«La traducción del árabe en España es un termómetro del interés por lo extranjero y una herramienta para analizar el tipo de contacto que se ha establecido a lo largo de la historia entre la cultura árabe (oriental y andalusí) y la cultura española», ha concluido.
Manzano Moreno: España tiene un pasado con una cultura árabe maravillosa
En una entrevista concedida al diario The Objective, publicada el 26 de febrero de 2023, sobre los mitos y realidades de Al-Ándalus y los usos interesados de la memoria, Eduardo Manzano Moreno, historiador y profesor de Investigación en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, ha subrayado, a su vez, que en España «hay una gran cantidad de prejuicios sobre el Islam y su historia y sobre los árabes. Y esos prejuicios están haciendo que simplemente se deje a un lado una aportación fundamental para el mundo contemporáneo».
«La identidad española, e incluso todas las identidades nacionales de nuestro país (España), se basan precisamente en eso: en la reconquista y en la lucha contra el Islam», ha agregado.
Según Manzano Moreno, «… esto ha forjado la identidad española que, desde el primer momento, ha estado muy unida a esta idea de que la nación española se funda sobre la reacción del pueblo cristiano contra el pueblo musulmán».
«El precio que hemos pagado por ello ha sido que hemos dejado a un lado toda la herencia cultural árabe. Y esto es una pena, porque este país realmente tiene un pasado con una cultura árabe maravillosa que podría servir perfectamente para construir puentes de comprensión y de entendimiento mutuo», ha explicado.
«Pedro Martínez Montávez, que es uno de los grandes arabistas españoles, decía una cosa que a mí siempre me llamó mucho la atención: «Si Francia hubiera tenido el pasado árabe islámico que tenemos aquí, hubieran sabido aprovecharlo muy bien para tratar de crear una visión histórica mucho más diversa de lo que actualmente estamos siendo capaces de hacer»», ha dicho el investigador español.
«Algunos -prosigue- pensábamos ingenuamente, en los años 90 y a comienzos de este siglo, que esto había quedado periclitado. Y estamos viendo que en los últimos años está volviendo con una fuerza tremenda. Entre los libros de literatura que emplean los niños en el colegio no se incluye ni un solo autor árabe andalusí. Y esto es una pena, porque tienes, por ejemplo, a un autor de comienzos del siglo XI, Ibn Hazm, que escribe uno de los primeros tratados sobre el amor que hay en la literatura occidental».
En el mismo contexto, ha indicado que «puedes pensar que no hay traducciones, pero no es verdad. De El collar de la paloma hay dos traducciones, la de Emilio García Gómez y la que acaba de hacer Jaime Sánchez Ratia. Es una pena porque enseño fragmentos de este libro en conferencias para gente más joven, y se quedan maravillados. Es un libro fantástico y, en cambio, los tienes estudiando El sí de las niñas, de Moratín, que a mí me parece que es una obra bastante aburrida. En filosofía quedan en segundo plano figuras como Averroes o Avicena, que tienen unas obras fantásticas. Solo lo sacamos de vez en cuando a pasear para mostrar la Alhambra, la Mezquita de Córdoba y estas cosas, que nos vienen muy bien para el turismo».
«Pero en el caso de la cultura árabe y del Islam, siempre parece que nos sentamos en el banquillo de los acusados, y entonces tiene que venir el fiscal, con acusaciones sobre la posición de la mujer, el esclavismo o los impuestos elevados. Y después llega el abogado, y dice: «Fíjese usted en la Alhambra o en los grandes avances científicos». Siempre trato de decir: ¿por qué tenemos que poner Al-Ándalus en el banquillo de los acusados y no considerarlo como un periodo histórico como cualquier otro? ¿Por qué no normalizamos un poco este conocimiento y somos conscientes, por fin, de que es una es una cultura realmente extraordinaria? Al-Ándalus es una sociedad histórica como cualquier otra, con todas las contradicciones, con todos los aspectos fantásticos y también con aspectos evidentemente que son inasumibles hoy en día. Ni la idealización ni esta especie de acusación permanente nos ayudan a tener un conocimiento cabal, de este de este periodo», ha añadido.
El autor de Conquistadores, emires y califas. Los Omeyas y la formación de Al-Ándalus (Crítica, 2006) y La corte del califa. Cuatro años en la Córdoba de los califas omeyas (Crítica, 2019) ha mencionado también a Josep Fontana que «decía una cosa que era muy interesante: no existe una verdadera historia de España, sino que existen tantas historias posibles como proyectos de sociedad».
«Yo lo que estoy viendo es que en los últimos años se está empezando a gestar un proyecto de sociedad demasiado exclusivista, en el que apenas queda margen para cualquiera que no considere que Pelayo era lo mejor que ha habido en el mundo. Es preocupante porque la realidad es que estamos en una sociedad diversa. Y esa sociedad diversa exige que el conocimiento que tengamos sobre la historia acepte esta diversidad», ha subrayado.
Comentarios de algunos internautas españoles sobre la enseñanza del árabe en España, sacadas de las redes sociales:
Andres G.: “¿Hace falta una finalidad para saber un idioma más?. Encima el árabe es una lengua de la que emanan tantas palabras del castellano”.
Oswaldo J.: “Es una lástima, y no solo en España, es una verguenza que en el mundo no se haya reconocido el aporte árabe y musulmán a la humanidad por una cadena sistemática de mentiras, promovidas por el fanatismo religioso, por los intereses políticos, por la xenofobia, por el racismo, por revanchas históricas…, producto de la ignorancia, de la historia contada a medias y manipulada. En los colegios, escuelas y universidades, influenciados por la cultura occidental, poco o nada se sabe de la cultura de Medio Oriente. A la fecha los medios de comunicación, los periodistas, los historiadores, los docentes, poco o nada informan sobre lo dicho, salvo que el Mundial fue en Qatar”.
Sergio P.: “Pues no sería mala idea aprender árabe. Al menos lo básico. No sé por qué tanto escándalo diciendo que no somos árabes. ¿¡Qué más da eso!?. Ha sido un pueblo que ha estado nos guste más o menos a nosotros, culturalmente hablando. Se les olvida a muchos que el castellano tiene mucha influencia árabe, incluso el himno es una nuba andalusí”.
Antonio S.: “Es una pena que en España continuemos con esas ideas de que todo lo árabe fue malo. Fueron ocho siglos de permanencia en la Península Ibérica. Durante ese tiempo lo que fue Al-Ándalus y su cultura, llegaron a codearse con otros países del Mediterráneo. La cultura andalusí fue exportada a los reinos cristianos a través de sus monasterios y a Europa… Yo lo pediría a esas personas que lean y se informen de lo que representó para lo que sería España, la cultura e historia de Al-Ándalus”.
Dalia D.: “En Portugal, también es una pena. La lengua y el patrimonio deberían enseñarse y comprenderse. Todos ganaríamos”.









