Bajo el impulso de Su Majestad el Rey Mohammed VI, África toma las riendas de su destino marítimo y se reposiciona como actor central en torno a este espacio atlántico, concebido como lugar de transformación de la producción y de reflexión sobre las normas, subrayó, el martes, el experto francés en relaciones euroafricanas, Guillaume Chaban-Delmas.
Como interfaz entre Europa y África, el Reino lleva a cabo un reposicionamiento estratégico en un espacio atlántico concebido como vector de integración del continente, afirmó Chaban-Delmas en una declaración a la MAP, en reacción al mensaje dirigido por el Soberano a los participantes en la Cumbre “África por el Océano”, copresidida, el lunes en Niza, por SAR la Princesa Lalla Hasnaa, representante de SM el Rey, y el presidente francés, Emmanuel Macron.
Detrás de esta relectura estratégica del papel marítimo del Reino se perfilan retos económicos, políticos y jurídicos determinantes para el futuro del continente, explicó el experto francés.
Tras señalar que el comercio internacional por vía marítima sigue siendo organizado según una lógica heredada de la época colonial, Chaban-Delmas destacó que la visión del Reino, bajo el liderazgo de SM el Rey, «impulsa una dinámica de afirmación de África como potencia soberana en torno a un eje atlántico que aporta un nuevo equilibrio a la estructuración de los intercambios mundiales».
Según la perspectiva definida por Su Majestad el Rey Mohammed VI, explicó, el océano Atlántico se concibe como un espacio de cooperación Sur-Sur y de creación de cadenas de valor regionales en torno a rutas marítimas redefinidas al servicio de los intereses africanos, en particular los del Sahel.
El proyecto del complejo portuario de Dajla Atlántico, prosiguió, se inscribe plenamente en esta dinámica regional.
El complejo, que incluye un polígono industrial integrado, adosado al puerto, donde las materias primas serán transformadas antes de ser exportadas a los socios africanos y europeos, tiene por objetivo integrarse en una densa red logística que conecta Marruecos con los países del Sahel, que actualmente se encuentran al margen del comercio mundial, subrayó, añadiendo que la integración del Sahel en las cadenas de valor regionales parece ser un requisito previo para resolver los males que aquejan a esta región, azotada por el terrorismo.









