19 junio 2026 / 21:38

La Casa del Periodismo

Albares deja en evidencia a quienes buscan sabotear las relaciones hispano-marroquíes

mares30 - julio 14, 2025

En un nuevo gesto de firmeza diplomática, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha desmontado de forma categórica las especulaciones y manipulaciones interesadas que circulaban sobre el cierre definitivo de las aduanas comerciales con Ceuta y Melilla. En unas declaraciones realizadas desde la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, Albares defendió con claridad la hoja de ruta pactada entre Marruecos y España, recordando que los flujos comerciales pueden ajustarse temporalmente sin que eso implique una ruptura o retroceso en los compromisos bilaterales.

 

El mensaje ha sido claro: las aduanas no están cerradas, y Marruecos sigue siendo un socio prioritario para España. La suspensión puntual del tránsito de mercancías responde a la Operación Paso del Estrecho —una de las mayores movilizaciones humanas del Mediterráneo— que concentra todos los esfuerzos logísticos en garantizar el paso fluido y seguro de millones de viajeros magrebíes hacia y desde Europa.

 

Una relación atacada por sectores que viven del conflicto

 

Lejos de sumarse al alarmismo de algunos sectores mediáticos y políticos, Albares ha señalado con nombre y apellido a quienes, desde el oportunismo o la nostalgia de la confrontación, buscan sabotear la nueva etapa de entendimiento entre Rabat y Madrid. “Hay quienes no quieren que funcione ninguna buena relación con Marruecos”, afirmó el ministro.

Desde la perspectiva marroquí, estas declaraciones ponen en evidencia la existencia de un lobby contrario a la normalización y al fortalecimiento de las relaciones hispano-marroquíes, un lobby que ve en el entendimiento y la cooperación una amenaza a sus intereses ideológicos, económicos o incluso electorales.

 

Una hoja de ruta que se mantiene firme

 

El cierre unilateral de la aduana de Melilla en 2018 fue un punto de fricción importante en su momento. Sin embargo, desde abril de 2022, con la decisión estratégica de Pedro Sánchez al apoyar el Plan de al Autonomía para el Sáhara, las dos orillas han construido una hoja de ruta renovada, que incluye no solo la reapertura de la aduana de Melilla —ya parcialmente en marcha—, sino también la apertura de una nueva infraestructura aduanera en Ceuta, hasta hace poco impensable.

 

Aunque los datos sobre los cruces de mercancías aún son limitados —19 desde Melilla y 42 desde Ceuta—, el avance está en marcha. Las suspensiones recientes no son un retroceso, sino un reajuste técnico y temporal ante una operación migratoria sin precedentes.

 

Marruecos y España: socios, no adversarios

 

La palabras de Albares confirman algo que Rabat lleva tiempo defendiendo: la asociación con España es estratégica, multidimensional y sostenible en el tiempo. Frente a las campañas de desinformación y las voces de la nostalgia colonial, hay en ambos gobiernos una voluntad compartida de construir una relación basada en el respeto, la confianza mutua y el interés común.

 

La postura española constituye un dique frente a los intentos de dinamitar el eje Rabat-Madrid, uno de los más importantes para la estabilidad del Mediterráneo occidental.

Categorías : Bajo la Lupa