El teatro es la mejor representación simbólica de la realidad. El último comunicado teatral del Ministerio de Exteriores de Argelia sobre la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre los acuerdos comerciales entre Marruecos y la UE demuestra claramente que Argelia es una parte principal en el conflicto del Sáhara. El tiro (comunicado) le salió al régimen argelino por la culata.
El régimen argelino reitera, en público, que no es parte en el conflicto del Sáhara, pero, en la sombra, no se cansa de mover los hilos y las fichas para obstaculizar los esfuerzos de Marruecos y la Comunidad Internacional para alcanzar una solución pacífica y política a este diferendo regional.
La mentira tiene patas cortas. La sentencia del TJUE es la mejor representación simbólica de que Argelia es parte del conflicto. Argelia ha celebrado hoy las decisiones del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que anula los acuerdos comerciales establecidos entre Marruecos y la UE. El teatro argelino no termina aquí. No es un mero comentario.
El régimen argelino alega que estos acuerdos violan los derechos inalienables de los saharauis sobre los recursos naturales que se encuentran en la región. Argelia atacó también a los países europeos que han expresado su desacuerdo con las decisiones del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. El régimen mete la pata y acusa a algunos países de falta de compromiso con las normas del derecho internacional y europeo.
El Gobierno argelino distribuye las acusaciones por doquier en defensa de los separatistas del Polisario. Argelia celebra, ataca y alecciona en defensa del separatismo. Y mañana saldrá para decirle al mundo que no es parte en este conflicto regional. Argelia se pegó un tiro en el pie.









