19 junio 2026 / 20:45

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Autonomía en el Sáhara marroquí: una visión estratégica a la luz del reconocimiento internacional

mares30 - noviembre 13, 2025

Dr. Mohammed Senoussi – Traducción: Driss OULDELHAJ

 

La cuestión del Sáhara marroquí vive hoy una mutación estratégica de múltiples dimensiones, tras convertirse el plan de Autonomía presentado por Marruecos en una referencia que goza de un reconocimiento internacional creciente y de una sólida credibilidad en el seno de la comunidad internacional. La consolidación de este proyecto no se reduce a una mera resolución onusiana ni a un comunicado diplomático, sino que supone una reconfiguración de los hechos del poder y de la legitimidad, desplazando el debate de la lógica del conflicto jurídico-teórico a la lógica de la solución política aplicable, y de la situación de “gestionar la cuestión” a la de “construirla sobre el terreno”.

 

En este sentido, este artículo plantea una pregunta de fondo: ¿cómo ha logrado la consolidación del plan de autonomía cambiar las reglas del juego regionales, y qué se espera que los demás actores hagan ante este giro estratégico? La respuesta va más allá del mero diagnóstico del cambio y propone una lectura en clave estratégica de sus implicaciones en varios niveles: la legitimidad internacional, el eje de la decisión regional, las herramientas de influencia y las políticas de desarrollo locales que, hoy en día, forman parte inseparable de la estructura de la solución.

 

Consolidar la autonomía no es una simple formulación retórica, sino que refleja el paso del proyecto marroquí, de ser una opción entre varias, a erigirse en marco operativo para las posibles vías de arreglo, expresando así un reconocimiento práctico de su seriedad y viabilidad. Esta transformación estructural en la postura internacional implica una reevaluación de los fundamentos del enfoque de la cuestión, del prisma de considerarla un litigio a gestionar al de entenderla como un expediente prometedor de una solución aplicable y compatible con los parámetros clásicos de la soberanía.

 

Asimismo, las reglas de juego regionales han cambiado profundamente, surgiendo la necesidad de reajustar los mecanismos de interacción entre los actores clave —Marruecos, Argelia, la Unión Africana, los países del Sahel y las grandes potencias—, a la luz del cambio de equilibrio de alianzas, de las herramientas de presión y de los estándares de legitimidad aceptados en la región. Ya no se espera de las demás partes una mera posición ética o reacción política, sino una apuesta estratégica con planificación realista que equilibre entre varias opciones, o sea, el paso de una situación de adaptación y negociación a la del uso del desarrollo como palanca de influencia y reconstrucción de alianzas, en sintonía con la lógica de la etapa y sus mutaciones.

 

En este orden de ideas, la consolidación del plan de autonomía supone un salto estratégico que pone en jaque la lógica de eternizar el conflicto y dinamiza transformaciones tangibles en el equilibrio de legitimidades y de poder regionales. Gestionar esta fase exige a todos los actores redefinir posiciones, pasar del paradigma de la confrontación al de la concertación y el apropiamiento, esgrimiendo nuevos argumentos y herramientas diplomáticas, de desarrollo e institucionales. El análisis, en este sentido, aporta argumentos sobre la legitimidad del nuevo escenario, su dimensión geopolítica, el apoderamiento interno y sus impactos sobre las demás partes, abordando a la vez objeciones eventuales relativas al reconocimiento, a la autodeterminación y a las tensiones regionales.

 

El estudio que presentamos se articula en cinco ejes: I. De la iniciativa a la consolidación; II. La consolidación de la autonomía como indicador de cambio en el equilibrio de legitimidad internacional; III. Las dimensiones geopolíticas; IV. Lo que se espera de los demás actores ante el nuevo escenario; V. Las apuestas de futuro. 

 

  1. De la iniciativa a la consolidación: cambio de ecuación en la acción marroquí

Desde que Marruecos presentó su iniciativa de autonomía en 2007, se empezó a perfilar una transformación estratégica en su modo de gestionar el expediente del Sáhara. De un rol defensivo que marcó su discurso durante décadas, apoyado en argumentaciones jurídico-históricas, Rabat pasó a un rol proactivo, poniendo sobre la mesa un diseño completo de solución que conjuga soberanía y realismo político. No esperó que la solución viniera de fuera, sino que produjo la referencia, con un proyecto aplicable, perfectamente perfilado, y respaldado por una voluntad política y una visión de desarrollo para las provincias del sur.

a) De la defensiva a la iniciativa

Durante años, la posición marroquí fue reactiva y centrada en justificar el derecho histórico y legal frente a campañas adversas. Con en el plan de autonomía, en vez de permanecer en la lógica de la protección de la postura, el país marca un giro hacia la construcción del proyecto, pues cayó en la cuenta de que, quien posee la iniciativa, domina el discurso; y quien domina el discurso, influye en la opinión internacional. Y mientras las demás partes apostaban por el estancamiento funcional, Marruecos convirtió las regiones del sur en una especie de enjambre vivo, con proyectos de desarrollo, de infraestructuras y de grandes inversiones. El Sáhara dejó de ser un mero expediente de negociación, para convertirse en escaparate de gestión territorial y desarrollo sostenible.

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