MOUHSSINE ET-TAMISS
El respaldo de Bélgica a la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara confirma el excelente momento diplomático que atraviesa la iniciativa presentada por el Reino de Marruecos en 2007 ante las Naciones Unidas. El acuerdo firmado hoy jueves en Bruselas entre el ministro belga de Asuntos Exteriores, Maxime Prévot, y su homólogo marroquí, Nasser Bourita, refuerza la cooperación bilateral y consolida una visión compartida de estabilidad, desarrollo y seguridad en la región.
Tras la reunión, Prévot subrayó que Bélgica considera la propuesta marroquí “la base más seria, creíble y realista” para alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, en conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Esta posición alinea a Bruselas con la mayoría de los países europeos y árabes que en los últimos años han reconocido el liderazgo de Rabat en la búsqueda de una salida definitiva al conflicto.
El ministro marroquí Nasser Bourita celebró la decisión de Bélgica como una expresión de confianza y de amistad profunda entre dos naciones que comparten la misma visión de cooperación moderna, responsable y orientada a resultados. El acuerdo bilateral incluye áreas clave como seguridad, justicia, migración y desarrollo económico, sectores en los que ambos países se comprometen a intensificar sus mecanismos de coordinación.
El apoyo belga se suma al de Estados Unidos, Alemania, España, los Países Bajos y numerosos países europeos, africanos y latinoamericanos que en los últimos años han descrito el plan de autonomía como la vía más pragmática para resolver el conflicto. Esta convergencia diplomática consolida la percepción de que la propuesta marroquí se ha convertido en el nuevo consenso internacional sobre el Sáhara, relegando las tesis del referéndum y del enfrentamiento promovidas por el Frente Polisario y Argelia.
La postura de Bruselas tiene también una lectura geopolítica más amplia: refleja el creciente reconocimiento del papel de Marruecos como socio estratégico de Europa en materia de seguridad regional, migraciones y transición energética.
La visita de Nasser Bourita a Bruselas y la firma del acuerdo marcan un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales entre Marruecos y Bélgica, sostenidas por profundos lazos humanos, culturales y económicos. Más de 500.000 marroquíes residen en Bélgica, contribuyendo activamente a la vida social y económica del país europeo.
Con este nuevo respaldo, la iniciativa marroquí consolida su posición como la única base viable para alcanzar una paz duradera en el Sáhara, en un momento en que la comunidad internacional busca estabilidad y cooperación efectiva en el Magreb.









