19 junio 2026 / 20:45

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Benabdelkader, hispanista y exministro, a Mares30: El hispanismo marroquí es un espacio académico en construcción y destacado por su carácter interdisciplinario y multilingüe

mares30 - marzo 14, 2026

Entrevistado por Toufiq Slimani


En el marco del Proyecto de Ramadán de Mares30 —Entrevistas ramadanescas con hispanistas marroquíes—, el diario continúa publicando la conversación con
Mohammed Benabdelkader (Tetuán, 1961), hispanista, investigador y exministro marroquí, doctor en sociología de la comunicación y profundo conocedor del panorama político marroquí y regional.

 

En esta tercera entrega, el diálogo se adentra en una cuestión central dentro del debate intelectual sobre la lengua española en Marruecos: la naturaleza y el lugar del hispanismo marroquí en el mapa global de los estudios hispánicos. A partir de unas preguntas que reflejan una discusión recurrente entre especialistas —la propia existencia de un hispanismo marroquí—, Benabdelkader propone desplazar el debate hacia un terreno más productivo: el análisis de las características específicas de la producción académica vinculada al mundo hispánico en Marruecos.

 

El exministro introduce así una reflexión comparativa entre los grandes espacios del hispanismo internacional —europeo y norteamericano— y el caso marroquí, subrayando las diferencias históricas, institucionales y metodológicas que han marcado la evolución de estos campos. Al mismo tiempo, invita a comprender el hispanismo marroquí no tanto como una tradición plenamente consolidada, sino como un espacio intelectual en proceso de construcción, caracterizado por su diversidad disciplinaria, su pluralidad lingüística y su inserción en distintos ámbitos de las ciencias sociales.

 

La entrevista abre un debate más amplio sobre las posibilidades de desarrollo, consolidación y proyección internacional del hispanismo en Marruecos, así como sobre los retos que enfrenta para dialogar y competir con los centros académicos europeos y americanos dedicados al estudio del mundo hispánico.

 

Hay quienes dudan de la existencia de un hispanismo marroquí. ¿Cuál es la diferencia entre los hispanismos europeo y americano, por una parte, el hispanismo marroquí, por otra?  Qué se puede hacer y mejorar para competir con los hispanismo europeo y americano?

 

Es una excelente pregunta, ya que permite desplazar el enfoque del debate hacia una perspectiva más fecunda, en lugar de prolongar discusiones a menudo estériles entre quienes ponen en duda la existencia misma de un hispanismo marroquí y quienes, por el contrario, tienden a subrayar —o incluso a magnificar— sus logros y aportes. Más que centrarse exclusivamente en la cuestión de su legitimidad o de su grado de consolidación institucional, parecería preferible analizar las características específicas que marcan las formas de producción académica relacionadas con la actividad hispánica en Marruecos. Este cambio de perspectiva permitiría identificar los rasgos que distinguen este campo de investigación de otros hispanismos desarrollados en contextos europeos o norteamericanos, tanto en lo que respecta a sus condiciones históricas de formación como a sus prácticas académicas, sus orientaciones temáticas y su pluralidad lingüística. De este modo, el interés del análisis se desplazaría desde una discusión esencialista sobre la existencia o no de un hispanismo marroquí hacia el examen de las dinámicas concretas que configuran este espacio intelectual y que podrían, precisamente, constituir su principal singularidad.

 

Cabe recordar en este sentido que el hispanismo europeo se desarrolló principalmente en el marco de las grandes tradiciones filológicas del continente, particularmente en Francia, el Reino Unido y Alemania. En estos contextos, el estudio del mundo hispánico se inscribió desde finales del siglo XIX y principios del XX dentro del campo más amplio de la filología románica y de los estudios literarios comparados. En Francia, por ejemplo, la institucionalización de los estudios hispánicos se vio reforzada con la creación del Institut d’Études Hispaniques en 1929, que contribuyó a estructurar la investigación sobre lengua, literatura e historia de España en el ámbito universitario. De manera similar, en el Reino Unido el desarrollo del hispanismo estuvo estrechamente vinculado a los departamentos de lenguas modernas de universidades como University of Oxford o University of Cambridge, donde los estudios sobre España y América Latina se consolidaron progresivamente a lo largo del siglo XX. En general, el hispanismo europeo se caracterizó por una orientación predominantemente filológica y literaria, centrada en el análisis de textos, en la historia de la literatura y en el estudio histórico de la lengua española.

 

El hispanismo norteamericano presenta, por su parte, una trayectoria parcialmente distinta y, en ciertos aspectos, más temprana desde el punto de vista institucional. Ya en el siglo XIX, varias universidades estadounidenses comenzaron a integrar el estudio de la lengua y la literatura españolas en sus programas de lenguas modernas, contribuyendo así a la formación de una tradición académica relativamente sólida. Instituciones como Harvard University, Columbia University o University of California desempeñaron un papel importante en la consolidación de estos estudios. Posteriormente, otras universidades, como la University of Miami, se convirtieron en centros particularmente dinámicos para el desarrollo de los estudios hispánicos y latinoamericanos, favoreciendo la ampliación del campo hacia la literatura latinoamericana, los estudios culturales y las relaciones interamericanas. A lo largo del siglo XX, esta expansión institucional y temática contribuyó a convertir el hispanismo norteamericano en uno de los espacios académicos más amplios y diversificados dedicados al estudio del mundo hispánico.

 

¿Podría hablarnos de algunas figuras destacadas del hispanismo europeo y norteamericano? 

 

La producción científica dentro del hispanismo europeo y norteamericano ha alcanzado un nivel de reconocimiento internacional notable, marcada por la aparición de figuras cuya obra ha definido y consolidado campos de estudio específicos. En Europa, historiadores y filólogos como Raymond Carr, especialista en la España contemporánea, y John H. Elliott, reconocido por sus estudios históricos sobre el imperio español, han contribuido a situar los estudios hispánicos en la primera línea de la investigación histórica mundial. A ellos se suma Marcel Bataillon, cuya obra sobre el humanismo español sigue siendo un referente imprescindible para la historia intelectual y literaria de España. 

 

En paralelo, el hispanismo norteamericano, con su institucionalización temprana, se distingue por su amplitud académica y la diversidad temática de sus investigaciones, pero también por sus figuras de gran influencia. Entre ellas destacan, por ejemplo, Samuel G. Armistead, conocido por sus investigaciones sobre la tradición oral y la literatura popular española y latinoamericana, y Rolena Adorno, especialista en literatura colonial y barroca del Siglo de Oro español y autora de obras como The Polemics of Possession in Spanish American Narrative. Sus trabajos, junto con los de otros especialistas norteamericanos, han ampliado significativamente el alcance del hispanismo en Estados Unidos, integrando enfoques comparativos, culturales e interdisciplinarios que combinan historia, literatura y análisis crítico., Entre sus representantes más influyentes destacan historiadores y críticos literarios que han integrado el estudio de la literatura española y latinoamericana, los estudios culturales y las relaciones interamericanas, además de fomentar el análisis comparativo y transdisciplinar. Esta combinación de rigor académico, amplitud temática y alcance institucional subraya la alta calidad de la producción científica en ambos contextos y explica por qué el hispanismo europeo y norteamericano continúa siendo un referente obligado en el estudio del mundo hispánico.

 

¿Alguna comparación con el hispanismo marroquí?

 

Frente a estas tradiciones académicas consolidadas en Europa y Norteamérica, el hispanismo marroquí parece emerger como un campo de investigación aún incipiente, con características propias que lo diferencian notablemente. A diferencia del hispanismo europeo, centrado históricamente en la filología y la literatura, y del norteamericano, caracterizado por su amplitud institucional y su diversidad temática, el hispanismo marroquí se configura a partir de una historia particular de relaciones con España, marcada por la experiencia del protectorado y la presencia cultural española en el país. Además, su desarrollo interdisciplinario y multilingüe —integrando investigaciones en español, árabe y francés— le confiere una singularidad que no encuentra un paralelo directo en los modelos europeos o norteamericanos. Esta combinación de características hace del hispanismo marroquí un espacio académico en construcción, cuyo interés radica menos en su antigüedad o prestigio histórico que en la manera en que articula historia, interdisciplinariedad y pluralidad lingüística para abordar la relación entre Marruecos y el mundo hispánico.

 

Por consiguiente, resulta reduccionista identificar el hispanismo marroquí emergente únicamente con las actividades académicas desarrolladas en los departamentos de lengua y literatura españolas. En efecto, investigaciones de gran relevancia sobre la presencia y la influencia histórica de España en Marruecos se elaboran también en otros ámbitos disciplinarios, particularmente en departamentos de historia, derecho internacional o literatura árabe. En estos espacios se producen tesis doctorales y trabajos de investigación que abordan, desde diversas perspectivas, las relaciones históricas, políticas y culturales entre Marruecos y el mundo hispánico. 

 

Además de su aspecto pluridisciplinario, el hispanismo marroquí no se limita necesariamente a la producción científica escrita en lengua española, sino que incluye igualmente estudios elaborados en árabe o en francés, que contribuyen también a la comprensión de las múltiples formas de interacción entre Marruecos y la cultura española. Esta pluralidad lingüística constituye, de hecho, una de las características más singulares del hispanismo marroquí. A diferencia de otros contextos académicos donde los estudios hispánicos se producen casi exclusivamente en español o en la lengua nacional del país, en Marruecos la investigación relativa al mundo hispánico circula en varios idiomas, principalmente español, árabe y francés. Esta situación refleja tanto la configuración histórica del sistema universitario marroquí como la diversidad de tradiciones intelectuales que lo atraviesan. Lejos de constituir una limitación, esta coexistencia lingüística puede entenderse como un rasgo distintivo del hispanismo marroquí emergente.

 

¿Cuáles son las destacadas características del hispanismo marroquí? 

 

 Desde esta perspectiva, el hispanismo marroquí debe entenderse más bien como un campo de investigación transversal, cuya producción intelectual no se circunscribe a una sola disciplina ni a una sola lengua académica. Por tanto, el interés no reside tanto en afirmar o negar la existencia de un hispanismo marroquí como en identificar los rasgos que parecen estructurar su desarrollo. Para recapitular pueden identificarse, aunque de forma preliminar, tres características que parecen estructurar este campo: su anclaje histórico en las complejas relaciones entre Marruecos y España, su configuración interdisciplinaria que desborda ampliamente el marco tradicional de los estudios filológicos, y finalmente, su marcada dimensión multilingüe, resultado de la coexistencia de varias lenguas académicas en el espacio universitario marroquí. Estas particularidades no solo condicionan los objetos de investigación privilegiados por los estudiosos marroquíes del mundo hispánico, sino que también influyen en las formas de producción y circulación del conocimiento en este campo

 

En primer lugar, el hispanismo marroquí se caracteriza por un fuerte anclaje histórico que no hay que confundir con los estudios andalusíes. Se trata aquí de los estudios relacionados con el mundo hispánico en Marruecos y que están profundamente vinculados a la historia de las relaciones entre Marruecos y España, particularmente a la experiencia del protectorado en el norte y del colonialismo del Sáhara en el sur, así como a los múltiples intercambios políticos, culturales y sociales que han marcado las relaciones entre ambas orillas del Mediterráneo. Esta proximidad histórica y geográfica orienta en gran medida los objetos de investigación, que se centran con frecuencia en el estudio de las interacciones históricas, las transferencias culturales y las representaciones mutuas entre las dos sociedades.

 

En segundo lugar, el hispanismo marroquí presenta una marcada dimensión interdisciplinaria. A diferencia de otros contextos donde los estudios hispánicos han estado tradicionalmente dominados por la filología y los estudios literarios, en Marruecos la investigación relativa al mundo hispánico se desarrolla actualmente en una variedad de disciplinas que incluyen la historia, la sociología, los estudios culturales o las relaciones internacionales. Esta apertura disciplinaria permite abordar el fenómeno hispánico desde perspectivas más amplias, integrando cuestiones políticas, sociales e históricas que superan el marco estrictamente lingüístico o literario.

 

Por último, la tercera característica distintiva reside en la dimensión multilingüe. La producción académica vinculada al estudio del mundo hispánico en Marruecos no se limita a la lengua española, sino que se expresa también en árabe y en francés, reflejando la pluralidad lingüística del propio sistema universitario marroquí. Esta diversidad lingüística influye tanto en las tradiciones intelectuales movilizadas por los investigadores como en los circuitos de difusión del conocimiento, y constituye uno de los rasgos más originales de este campo académico emergente.

 

En estas condiciones, parece metodológicamente más prudente hablar de un hispanismo marroquí en proceso de formación que de un campo académico plenamente consolidado. Si bien existen hoy bases institucionales y una producción científica creciente dedicada al estudio de la lengua, la cultura y la historia del mundo hispánico, este conjunto de trabajos se caracteriza todavía por su dispersión disciplinaria y por la diversidad de sus lenguas de producción. Lejos de limitarse a los departamentos de lengua y literatura españolas, estas investigaciones, como te he dicho, se desarrollan también en otros ámbitos de ciencias sociales, y se expresan en español, árabe o francés. Así entendido, el hispanismo marroquí, todavía en proceso de configuración, no se presenta tanto como una tradición intelectual homogénea ya establecida, sino más bien como un espacio académico en construcción, cuya especificidad reside precisamente en su carácter interdisciplinario y multilingüe.

 

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