Entrevistado por Toufiq Slimani
“Tenemos plenas relaciones diplomáticas y de amistad con el Reino de Marruecos”, así lo ha dejado muy claro Carlos Ernesto Bustamante Donayre, congresista de la República del Perú entre 2021-2026 y ex presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso peruano, en esta primera parte de la entrevista que concedió al diario Mares30.
Ernesto Bustamante nació hace 74 años en la capital peruana Lima. Es un político e intelectual comprometido con las circunstancias políticas y sociales de su patria, pero siempre tiene los ojos puestos en lo que está pasando fuera. Se abre al mundo y a Marruecos. Un gran conocedor de Marruecos y del tema del Sáhara. Tras entender el conflicto del Sáhara, trabajó codo a codo con sus colegas peruanos y marroquíes para crear el Grupo de Amistad Marruecos- Perú en 2020. También, han creado en el seno del Congreso peruano el «Grupo de apoyo a la iniciativa de autonomía marroquí».
Con motivo del 49° aniversario de la Marcha Verde, Bustamante, presidente del Grupo de Amistad Parlamentaria Perú-Marruecos, subrayó a Mares30 que históricamente el Sáhara le pertenecía a Marruecos. Además, cree que ha sido muy bien que hubo esta Marcha Verde organizada por el difunto rey Hassan II, quien logró finalmente que se consolidara la presencia de ciudadanos marroquíes en el territorio del Sáhara y que se incorporara a la población nativa saharaui como parte del Reino de Marruecos, dándoles plena autonomía.
Hace cuatro años se creó el Grupo Parlamentario Marruecos-Perú. Hoy por hoy, asistimos al 60° aniversario de estas relaciones bilaterales. ¿Podría usted darnos una visión general sobre las relaciones bilaterales entre Marruecos y el Perú?
Como usted bien dice, hace pocos años se formó el Grupo Parlamentario de Amistad, Perú-Marruecos. Ese grupo lo presido yo. Y hemos tenido una serie de actividades importantes. Para empezar, lo que primero tuvimos que hacer fue corregir desde el Congreso una serie de errores que había hecho el Ejecutivo de entonces, como el entonces presidente Castillo, que apenas ingresó al Poder, en julio del año 2021, decidió inconsultamente reanudar o tener relaciones con esta falsa república llamada RASD, la llamada República Árabe Saharaui Democrática. Y de esa manera, se distanció de Marruecos.
Naturalmente, nuestro Grupo de Amistad trabajó arduamente para revertir esta situación. Un año después, conseguimos que el Perú suspenda relaciones con esta ficticia organización llamada RASD y por tanto, restaurar la relación de buena amistad con Marruecos, la que se conserva hasta ahora.
Así que yo diría que en los 60 años nos unen como países con relaciones diplomáticas plenas, desde 1964 hasta ahora. Al principio, habíamos tenido bastante distancia, en el sentido de que se establecieron las relaciones diplomáticas, pero la Embajada no se abrió, sino hasta tiempo después, la otra Embajada tampoco se había abierto en su momento. Las cosas han pasado lentas al principio, pero ahora no, ahora estamos en una dinámica muy hábil. Hace 22 años tuvimos el honor de recibir en el Perú a su Majestad el rey Mohamed VI, quien visitó el Parlamento de entonces en el Perú y fue algo histórico porque fue la primera visita de un jefe de estado árabe y de un jefe de estado africano al Perú.
Entonces, fue muy importante eso, eso ocurrió justamente pocos años antes, un par de años antes de que se cumpliera el 40° aniversario de las relaciones diplomáticas.
Perdón por interrumpirle, pero ahora ya son 60 años. ¿Qué se ha conseguido?
Ahora tenemos el 60° aniversario y la buena noticia es que no tenemos una relación para nada con esta república ficticia financiada por Polisario y por Argelia, que es la RASD, sino que tenemos relaciones plenas, diplomáticas y de amistad con el Reino de Marruecos.
Usted ha hablado de la visita de su Majestad el Rey Mohamed VI a América Latina y al Perú. ¿No crea que otra visita real a su continente sería una muy buena noticia para ambas regiones: para Marruecos, para América Latina y para el Perú?
Sí, claro que sí, por supuesto. Nosotros estaríamos encantados de recibir a su Majestad el rey Mohamed VI. Tengo entendido que estamos organizando un viaje a Marruecos en el que muy probablemente yo participe. Y vamos a estar acompañados del presidente del Parlamento del Perú, el señor Eduardo Salhuana. Vamos a visitar Marruecos, es una visita oficial. Esto probablemente ocurre porque aún no está definido de manera oficial.
Probablemente, sería en el mes de enero del año próximo. En esa circunstancia, muy probablemente le cursaremos una invitación a Su Majestad el Rey Mohamed VI, a través del canciller, para que nos vuelva a visitar. Sería muy importante.
En Marruecos, tenemos el sentimiento de que nuestras relaciones se afectan por vaivenes políticos en su país. Aquí aspiramos a tener una relación de Estado; una relación que no se cambia con el cambio de los presidentes del gobierno. ¿Podemos hablar a partir de ahora de unas relaciones de Estado?
Perú reconoce que Marruecos tiene soberanía sobre el Sáhara Occidental. Sin embargo, aún explícitamente no dice que la única solución creíble y práctica y firme para solucionar el diferendo del Sáhara marroquí es el plan de autonomía propuesto por Marruecos. Eso explícitamente no se ha dicho.
Yo estoy muy contento de que recientemente Francia y España se hayan unido a muchos países del mundo en afirmar esta relación especial de Marruecos con su territorio que es el Sáhara Occidental. Justamente, ahora en el mes de noviembre se celebra el 49° aniversario de la Marcha Verde. Fue una Marcha pacífica, de nivel nacionalista, pero totalmente pacífica, que significó la entrada de la población marroquí al entonces Sáhara español, que había sido abandonado por España. Y claro, corría el riesgo de ser o de verse apoderado por Argelia, que quiere o siempre ha querido una salida al Océano Atlántico, o también por Mauritania, que pretendía ese territorio.
Sin embargo, históricamente, ese territorio le pertenecía a Marruecos. Y yo creo que ha sido muy bien que hubo esta Marcha Verde organizada por el rey Hassan II, quien logró finalmente que se consolidara la presencia de ciudadanos marroquíes en el territorio del Sáhara Occidental y que se incorporara a la población nativa saharaui como parte del Reino de Marruecos, dándoles plena autonomía.
Usted ha visitado las provincias del sur de Marruecos. ¿Qué ha visto?
Yo he visitado el Sáhara Occidental, he estado en Laayún; he estado en Dajla y he podido constatar personalmente el clima de paz, el clima de cordialidad que hay y el clima de democracia que existe en esas regiones.
Allí hay líderes que son saharauis, que son gobernadores o que son alcaldes, que son dirigentes locales y, sin embargo, todos ellos reconocen la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara. O sea, que sean autónomos no significa que no reconozcan al rey, que no reconozcan el Islam y tampoco que no reconozcan pues los símbolos que Marruecos tiene como Estado soberano.
Así que, esto es importante que sea reconocido por los diferentes países del mundo. Ya hay 115 países en el mundo, si mal no recuerdo, que reconocen ello, pero a Perú le falta dar el paso final.
¿Eso puede conseguir unas relaciones de Estado?
Parece que sí, yo también quisiera que esto sea una cuestión de Estado. Lamentablemente, en América Latina suele haber poca estabilidad en los gobiernos, pero yo creo que es el devenir general de la población que esto sea una cosa permanente.
Lo que ocurrió con el gobierno de Castillo fue una cosa muy temporal, producto del alineamiento del gobierno de Castillo con Argelia, con Irán y con Venezuela.
Eso se provocó justamente por influencias geopolíticas sobre el gobierno de Castillo como para que tomara esa estúpida decisión de reconocer a esta república que no existe en la realidad. Así que, afortunadamente eso ya se revirtió.
Yo he conversado recientemente con autoridades del Poder Ejecutivo peruano que son los que conducen la política exterior del Perú respecto de nuestra relación con Marruecos. En Perú tenemos una visión bastante especial de lo que se llama la autodeterminación de los pueblos.
Yo les he explicado que la autodeterminación del Sáhara Occidental es justamente tener autonomía y tener una capacidad de poder tomar sus propias decisiones pero siempre bajo la soberanía de Marruecos.
Esa es una decisión del pueblo marroquí. Pero parece que aparentemente que los pedidos de Argelia y del Frente Polisario de tener un referéndum le hace pensar que ese es el camino. No se acaba de entender que el referéndum no es posible cuando no hay un censo de población actual. Ese referéndum no existe.
En el Perú, particularmente, es sensible el tema del referéndum porque en el año 1929 Perú debió sostener un referéndum para recuperar un territorio que perdió en una guerra con Chile, se trata del territorio de Arica y Tacna. Ese referéndum nunca se dio. Y al no darse ese referéndum, Perú perdió Arica y ganó Tacna. Pero todos en el Perú pensábamos que si hubiera celebrado el referéndum, Perú se habría recuperado no sólo Tacna sino Arica. Entonces, ese concepto de referéndum como parte del derecho de los pueblos a tener lo que se llama la autodeterminación es algo que ya ha calado en la política peruana.
Sin embargo, ya se comprende que se pudiera haber hecho en el año 1930 por que había censo y población real. Hoy no se puede hacer el referéndum en el Sáhara Occidental porque nadie sabe cuánta gente hay ahí en Tinduf.
Definitivamente, no hay un censo reciente. Creo que la población censada que tiene sesenta años. Todos sabemos que el referéndum no es posible. Y ahí donde está el problema para que Perú diga que ya no se puede hacer un referéndum en la práctica.
Y mientras tanto, debemos dejar de considerar el Sáhara Occidental como un terreno colonizado porque no lo es. El Sáhara es un territorio sobre el que Marruecos tiene una plena soberanía.









