En un ambiente impregnado de orgullo, unidad y patriotismo, la comunidad marroquí residente en Barcelona conmemoró el domingo el quincuagésimo aniversario de la Marcha Verde.
Organizada por el Consulado General del Reino de Marruecos en Barcelona, la ceremonia constituyó un momento destacado de unión en torno a los valores de apego a la Patria y de lealtad al Trono Alauí, en un contexto marcado por la continua consolidación de los logros diplomáticos del Reino en la cuestión del Sáhara.
En su intervención, la cónsul general de Marruecos en Barcelona, Nezha Attahar, recordó el alcance histórico de la Marcha Verde, «epopeya pacífica y acto de fe colectiva» iniciada por Su Majestad el Rey Hassan II el 6 de noviembre de 1975, y que sigue siendo «el símbolo eterno de la unidad nacional y de la movilización del pueblo marroquí detrás de su Rey».
Attahar subrayó que esta conmemoración coincide con un momento clave del proceso político en torno al Sáhara marroquí, marcado por la adopción de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que reafirma la preeminencia de la iniciativa marroquí de autonomía como única base seria y creíble para una solución definitiva del diferendo regional.
La diplomática destacó la visión esclarecida de Su Majestad el Rey Mohammed VI, quien ha proseguido la obra de su augusto padre mediante un enfoque global que combina una diplomacia proactiva, un desarrollo sostenible y la consolidación de los logros nacionales. Asimismo, recordó que las provincias del Sur conocen hoy un notable auge gracias a los grandes proyectos estructurantes, como el puerto Atlántico de Dajla y las nuevas zonas industriales y logísticas, que hacen de Marruecos un modelo de estabilidad y progreso en África.
Los participantes, procedentes de distintas generaciones de la diáspora marroquí en Cataluña, expresaron su orgullo y emoción por participar en esta celebración simbólica, reiterando su fidelidad al glorioso Trono Alauí y su compromiso inquebrantable con la defensa de las causas sagradas del Reino.
La ceremonia estuvo marcada por la proyección de una película conmemorativa que relató las principales etapas de la Marcha Verde, así como por cantos patrióticos entonados por los asistentes, en una atmósfera de fervor nacional y unidad.
Esta celebración también incluyó la lectura de textos poéticos y homenajes simbólicos a los valores de lealtad, coraje y entrega encarnados por los participantes de la Marcha de 1975, valores transmitidos con orgullo a las nuevas generaciones.









