El expediente del Sáhara vuelve al primer plano de la diplomacia internacional. Durante la última sesión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, celebrada el 10 de octubre en Nueva York, el enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura, instó a Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania a reanudar las negociaciones antes de que finalice 2025, advirtiendo que el bloqueo actual podría alimentar una peligrosa deriva militar en toda la región del Magreb.
La información fue revelada por la agencia italiana Agenzia Nova, especializada en análisis diplomático y con estrechos vínculos con el entorno europeo de la ONU. Agenzia Nova es una agencia italiana especializada en información diplomática y de inteligencia política, con muy buenas fuentes en Roma, Bruselas y Nueva York. Su seguimiento de la cuestión del Sáhara suele ser más preciso y matizado que el de otras agencias europeas, justamente porque Staffan de Mistura, el enviado personal del secretario general de la ONU, es italo-sueco y fue vicecanciller en Italia, lo que le mantiene en contacto con redes diplomáticas italianas y con periodistas especializados en política internacional. El hecho de que Nova haya accedido a detalles de una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad el 10 de octubre indica probablemente una filtración indirecta desde fuentes diplomáticas europeas cercanas a la ONU —posiblemente a través del entorno de De Mistura o del Ministerio de Exteriores italiano—.
Una advertencia en el cincuentenario del conflicto
La intervención de De Mistura coincide con el 50º aniversario del inicio del conflicto del Sáhara y con la próxima votación sobre la renovación del mandato de la MINURSO, prevista para finales de octubre. En su exposición, el diplomático italo-sueco pidió un cambio de enfoque y reclamó “decisiones políticas valientes” basadas en el realismo y el compromiso.
El enviado subrayó que el proceso debe conciliar el principio de autodeterminación con las aspiraciones legítimas de Marruecos, cuyo plan de autonomía de 2007 cuenta con un respaldo cada vez mayor dentro del Consejo de Seguridad y entre los socios internacionales del Reino.
El contexto geopolítico: Moscú, Argel y las nuevas alianzas
El movimiento diplomático de De Mistura coincide con la intensificación de los contactos de Marruecos con las principales potencias. El ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, realizó esta semana una visita oficial en Moscú, en una coyuntura estratégica marcada por la próxima votación de la ONU.
Mientras Estados Unidos, Francia y el Reino Unido mantienen su apoyo al enfoque marroquí, Rusia y China se muestran receptivas a una negociación realista, y Argelia insiste en la convocatoria de un referéndum de autodeterminación, una posición que la mantiene aislada en un escenario internacional cada vez más pragmático.
Riesgo de tensión en el Magreb
De Mistura advirtió también del rearme simultáneo de Marruecos y Argelia, que en 2025 han incrementado notablemente sus presupuestos militares —25.000 millones de dólares en el caso argelino y más de 12.000 millones en el marroquí—, según la agencia italiana.
Un aumento que refleja la desconfianza entre los dos vecinos y el riesgo de que la falta de diálogo derive en una escalada regional. En este contexto, el diplomático consideró fundamental preservar el papel de la MINURSO como mecanismo de estabilidad y observación sobre el terreno.
Un conflicto ante su punto de inflexión
El año 2025 marca también el aniversario de la Marcha Verde, símbolo de la soberanía marroquí sobre sus provincias del sur. Medio siglo después, el Sáhara sigue siendo el eje de la política exterior del Reino y un punto de fricción con Argelia.
De Mistura, con su conocida prudencia diplomática y su sólida red europea, parece decidido a reactivar el proceso político bajo auspicio de la ONU y a evitar que medio siglo de esfuerzos acabe en una nueva crisis regional.
Como ha subrayado Agenzia Nova, el enviado considera que “el tiempo para decidir es ahora: o se abre la vía del diálogo, o se pierde definitivamente la posibilidad de una solución pacífica”.








