Mohamed Ould Errachid, presidente de la Cámara de Consejeros del Reino de Marruecos (Senado), afirmó en el discurso inaugural de la décima Asamblea General Anual de la Red de Parlamentarios Africanos para la Evaluación del Desarrollo, celebrada este viernes en la ciudad de Laayoune, que el continente africano necesita hoy, más que nunca, consolidar una cultura de evaluación que acompañe las transformaciones del desarrollo y respalde la toma de decisiones públicas de manera eficaz.
La intervención tuvo lugar en la Biblioteca Mohammed VI de Laayoune, en presencia de importantes delegaciones parlamentarias procedentes de diversos países africanos.
Ould Errachid subrayó que la evaluación del desarrollo se ha convertido en un pilar estratégico de una planificación efectiva, superando la mera medición de resultados para examinar la pertinencia de las políticas, su coherencia con las prioridades nacionales, su rendimiento y su impacto real en los ciudadanos. Destacó que los desafíos que enfrentan los países africanos —desde la ampliación de brechas de desarrollo hasta las exigencias de la Agenda 2063 de la Unión Africana— hacen de la evaluación una necesidad política y de desarrollo impostergable en el contexto africano actual.
El presidente de la Cámara de Consejeros afirmó que reforzar la cooperación parlamentaria africana en materia de evaluación está en línea con la visión estratégica del Reino de Marruecos hacia África, impulsada por Su Majestad el Rey Mohammed VI, y basada en el fortalecimiento de las capacidades africanas y en el apoyo a proyectos de integración y cooperación Sur–Sur. Consideró que celebrar esta asamblea en las provincias del sur del Reino tiene un significado especial, ya que la experiencia de desarrollo en estas regiones—desde los grandes proyectos portuarios, como el Puerto Atlántico de Dajla y el nuevo puerto de Fós Bokrâa en Laayoune, hasta las energías renovables, las carreteras y los recursos hídricos—constituye un ejemplo tangible de la eficacia de las políticas cuando se acompañan de mecanismos precisos de seguimiento y evaluación.
Ould Errachid presentó tres pilares fundamentales para construir una cultura africana de evaluación: institucionalizar la evaluación mediante marcos legislativos claros que obliguen a los gobiernos a realizar evaluaciones periódicas, tal como se practica en Marruecos; reforzar las capacidades y la organización parlamentaria mediante unidades especializadas y competencias cualificadas que trabajen conforme a estándares internacionales; y abrir la evaluación a la sociedad, garantizando la participación de universidades, sociedad civil y expertos, de modo que los resultados reflejen las realidades y necesidades concretas de la ciudadanía.
Al concluir su intervención, el presidente de la Cámara de Consejeros llamó a aprovechar esta asamblea para reforzar la posición de la evaluación en el corazón de las políticas públicas africanas, dado que constituye una garantía fundamental para la eficacia de las decisiones de desarrollo y para responder a las aspiraciones de los pueblos africanos hacia un futuro más justo y próspero.









