Hay una buena cooperación y estrecha coordinación entre los Reinos de Marruecos y de España en la gestión de los flujos migratorios procedentes de diversos países del Sur. Así lo subrayó el presidente de la Cámara de Representantes, Rachid Talbi El Alami, hoy jueves por la mañana en Málaga, en la Reunión de la Cumbre de Presidentes de los Parlamentos miembros de la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo.
La Presidencia española de nuestra Asamblea Parlamentaria ha propuesto el tema de la migración como eje central de su agenda de esta cumbre.
Alami dijo que “no discrepamos en que las guerras, los conflictos y los desequilibrios climáticos, junto con la debilidad del desarrollo, constituyen las causas principales de las migraciones, los desplazamientos forzados y el asilo, con todo el coste humano y social que ello implica tanto para las sociedades de origen como para los países de tránsito y de acogida”.
Para Alami, tanto en las sesiones anteriores de la Asamblea como en el seno de sus órganos y durante las Cumbres de Presidentes, y, en particular, en el reciente Foro de Granada, se han diagnosticado las causas de este fenómeno, incluyendo, además de lo que ya mencionado, una creciente demanda de migración regular y su necesidad en los países de acogida, así como el carácter histórico que reviste este fenómeno.
“Como legisladores y élites, nos corresponde obrar por corregir las percepciones erróneas sobre la migración, su proporción y su relación con ciertos problemas sociales en los países de acogida. Debemos velar por que no se utilice como instrumento de competencia política interna, y reconocer su papel en el desarrollo de los países de acogida”, insistió el presidente de los Diputados de Marruecos.
También llamó a la necesidad de valorar adecuadamente el papel de los países de tránsito, así como el coste que implica dicha gestión. Por ejemplo, Marruecos es un país de tránsito y de origen de las migraciones y que gasta muchísimo más de lo que recibe de Europa como ayudas.
Para terminar, Alami recordó la ejemplar cooperación y la estrecha coordinación entre los Reinos de Marruecos y de España en la gestión de los flujos migratorios procedentes de diversos países del Sur, conforme a un enfoque humanista y respetuoso de los derechos humanos.









