Con el 43% del escrutinio preliminar, Honduras amaneció este lunes con el conservador Nasry “Tito” Asfura en primer lugar de las elecciones presidenciales, en una contienda marcada por la fuerte intervención política del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante los últimos días de campaña.
Según los datos difundidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE), Asfura —del Partido Nacional— obtiene 40,54% de los votos, seguido muy de cerca por el presentador y político liberal Salvador Nasralla, que suma 38,99%. En tercer lugar queda la candidata oficialista de izquierda, Rixi Moncada, del partido Libre, con 19,49% de los sufragios.
La votación del domingo se celebró tras un clima de desconfianza por la demora en la publicación de resultados, que finalmente fueron difundidos cinco horas después del cierre de las urnas. Más de 6,5 millones de hondureños estaban habilitados para votar en un proceso que también eligió 128 diputados, 298 alcaldes y 20 representantes al Parlamento Centroamericano.
Trump entra en escena
El desarrollo de la campaña dio un giro inesperado cuando el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró públicamente su apoyo a Asfura, asegurando que era el único candidato hondureño con el que estaría dispuesto a trabajar. Trump afirmó que junto a Asfura combatiría a los “narcocomunistas” y advirtió que Nasralla y Moncada llevarían al país por el “camino de Venezuela”.
El respaldo del mandatario estadounidense sacudió el panorama político hondureño, especialmente porque Asfura llegó a la jornada electoral como favorito pero sin una ventaja sólida.
Reacciones de los candidatos
Los tres principales aspirantes evitaron declararse ganadores y llamaron a la calma mientras avanza el conteo: Salvador Nasralla, desde el Partido Liberal, difundió un mensaje de gratitud a sus seguidores, pidió vigilar cada acta “hasta el último momento” y subrayó que “Honduras puede cambiar su historia con el poder del voto”.
Rixi Moncada, desde Libre, agradeció la movilización popular y exigió mantener la vigilancia “hasta obtener el 100% de las actas presidenciales, alcaldías y diputaciones”. Anunció que este lunes fijará su posición política en conferencia de prensa. En cambio, Asfura del Partido nacional llamó a divulgar los resultados en su tiempo y no dejar al país en la sala de espera.
Un proceso sin segunda vuelta
De acuerdo con la legislación hondureña, la presidencia se define por mayoría simple, sin segunda vuelta, por lo que el candidato con más votos —aunque sea por margen estrecho— se declarará ganador una vez concluido el escrutinio oficial. El CNE dispone de 30 días para proclamar resultados definitivos.
Un país que espera
Tegucigalpa se mantuvo en calma durante la madrugada mientras el conteo avanzado lentamente. Observadores de la Unión Europea, la OEA y parlamentarios estadounidenses supervisan el proceso en un clima tenso, marcado por denuncias cruzadas de fraude durante la campaña.
Por ahora, los números favorecen a Nasry Asfura, el candidato al que Donald Trump decidió impulsar personalmente, pero el estrecho margen frente a Nasralla anticipa una jornada de expectación antes de que Honduras conozca oficialmente a su próximo presidente.









