Un Clásico siempre es un clásico. Un duelo que tiene un sabor especial en todo el mundo. No solo en España, los aficionados en todos los continentes esperan la hora de la hora. Pero siempre habrá aliviados y decepcionados. Es la regla del juego, sobre todo, en el tramo final de una liga muy exigente y disputada.
El Estadio Olímpico Lluís Companys será escenario de lo más parecido a una final de LaLiga EA Sports entre el Barcelona, que con un triunfo o incluso un empate dejaría el campeonato virtualmente visto para sentencia a falta de tres jornadas, y el Real Madrid, que necesita los tres puntos para apurar sus opciones de levantar el título, según escribió EFE.
Cuatro puntos separan al líder, el equipo azulgrana, y a su más inmediato perseguidor, que cuenta por derrotas los clásicos que ha disputado esta temporada: 0-4 en la primera vuelta liguera, 2-5 en la final de la Supercopa de España y 3-2 en la reciente final de la Copa del Rey. El Barcelona parecía el más favorito para llevar los tres puntos o empatar, pero la fatiga y la salida dolorosa de los pupilos del teutón Hansi de la Champions League afectan y dan alas al Madrid.
Por precedentes y trayectoria -el Barça no conoce la derrota en el campeonato doméstico en el año 2025- podría parecer que el equipo de Hansi Flick lo tiene todo a favor para sumar el pleno de victorias frente al Real Madrid.







