El Consulado General de los Estados Unidos en Casablanca inauguró, el jueves, su nuevo complejo en el barrio de Casablanca Finance City, durante una ceremonia grandiosa realzada por la presencia de altas personalidades marroquíes y estadounidenses.
Asistieron en particular a esta ceremonia el Consejero de Su Majestad el Rey, Fouad Ali El Himma, el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, el ministro de Inclusión Económica, de la Pequeña Empresa, del Empleo y de las Competencias, Younes Sekkouri, el Inspector General de las Fuerzas Armadas Reales, Comandante de la Zona Sur, el General de Cuerpo de Ejército Mohamed Berrid, el Wali de la región de Casablanca-Settat, gobernador de la prefectura de Casablanca, Mohamed M’hidia, el presidente del Consejo de la región de Casablanca-Settat, Abdellatif Maâzouz, y la presidenta del consejo de la comuna de Casablanca, Nabila Rmili.
La ceremonia contó igualmente con la presencia del secretario de Estado Adjunto de los Estados Unidos, Christopher Landau, del embajador de los Estados Unidos en Marruecos, Duke Buchan III, y de la Cónsul General de los Estados Unidos en Casablanca, Marissa Scott.
En esta ocasión, Landau subrayó que este nuevo consulado seguirá siendo un símbolo permanente de los lazos duraderos entre los Estados Unidos y Marruecos.
«Solo podría estar más feliz y más orgulloso de la inauguración de este nuevo complejo. Es una magnífica representación de la amistad entre nuestros dos países», se congratuló, al destacar las numerosas ventajas de las que dispone Marruecos, así como el desarrollo que conoce el Reino en los distintos ámbitos y su atractivo para los inversores extranjeros.
Aseguró que Estados Unidos se congratula de continuar trabajando junto al Reino para reforzar los vínculos que unen a los dos países en los diferentes ámbitos.
«Es muy emocionante ver cómo Marruecos se desarrolla bajo la dirección de Su Majestad el Rey Mohammed VI», afirmó, y señaló que Estados Unidos está orgulloso de estar al lado de Marruecos como socio y aliado.
Por su parte, Buchan III indicó que este nuevo consulado representa un símbolo duradero de casi 250 años de amistad entre los Estados Unidos y Marruecos.
«Marruecos es un amigo de los Estados Unidos, un aliado y un socio. Es nuestro aliado más antiguo, más sólido y más fiable en la región», sostuvo.
Reiterando el apoyo de su país a la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara, precisó que «ha llegado el momento de alcanzar una solución pacífica» a este conflicto. «El camino hacia la paz es claro: la propuesta de autonomía de Marruecos es la única solución», añadió.
El diplomático estadounidense añadió que, en un mundo inestable e incierto, Marruecos se distingue como un pilar de estabilidad, fiable y comprometido con numerosas reformas.
Este progreso es fruto del liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, afirmó, y señaló que Marruecos «se ha convertido, con razón, en un centro de inversión, innovación y oportunidades».
Por su parte, la Cónsul General de los Estados Unidos en Casablanca, Marissa Scott, afirmó, en una declaración a la MAP, que la inauguración de este nuevo consulado marca de la mejor manera la celebración del 250º aniversario de las relaciones ejemplares entre Marruecos y los Estados Unidos.
«Este nuevo edificio es diez veces más grande que nuestra antigua sede», señaló, y añadió que representa diez veces más oportunidades, diez veces más capacidad de acogida y más personas a las que asistir y ayudar.
El nuevo Consulado de los Estados Unidos en Casablanca refleja los lazos duraderos de amistad entre Marruecos y Estados Unidos. Con una superficie de casi 2,7 hectáreas, este complejo, que combina el diseño estadounidense con la tradición marroquí, representa una inversión total de más de 350 millones de dólares.
El diseño interior refleja la naturaleza interconectada de las relaciones entre Estados Unidos y Marruecos. Una colección cuidadosamente seleccionada de obras de arte marroquíes y estadounidenses llena el edificio de colores, texturas y voces. Pinturas, textiles y esculturas crean un diálogo discreto entre las culturas. Cada pieza evoca valores compartidos y la riqueza de ambas sociedades.









