El Departamento de Lengua y Literatura Hispánicas de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas Dhar El Mahraz (FLDM) – Universidad Sidi Mohamed Ben Abdellah de Fez- ha organizado este martes, 29 de abril de 2025, una Jornada de Estudio bajo el lema “Marruecos y América Latina: literatura, cultura y diplomacia”.
Durante esta Jornada se ha rendido un homenaje vibrante al difunto Abdelaziz Nouache, ex profesor del Departamento de Hispánicas de Fez.

En el acto inaugural de esta jornada han participado el Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas Dhar El Mahraz -Fez-, Dr. Mohammed Moubtassime, y el director del Departamento de Hispánicas de Fez, Dr. Kamal Ennaji.

Al comienzo de esta jornada, se ha leído la Sura de Al Fatihat (La Apertura) en memoria del difunto Abdelaziz Nouache. Este acto de homenaje ha contado con la presencia de la familia de Nouache.

Después, se ha presentado una serie de testimonios muy vibrantes sobre el profesor homenajeado.
Durante su intervención, el Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, Dhar El Mahraz, Dr. Mohammed Moubtassime, ha destacado que esta jornada de estudio es “una gran ocasión literaria”. También ha elogiado y apoyado este tipo de iniciativas que consolidan “la cultura del reconocimiento”, recordando que “quien no agradece a la gente no agradece a Allah”. Luego ha mencionado algunas de las buenas cualidades y características del profesor Abdelaziz Nouache. “El profesor Nouache es uno de los pioneros del hispanismo en Marruecos. Siempre tenía una sonrisa en el rostro y siempre inspiraba esperanza”, ha dicho el Decano.
En el mismo contexto, la profesora Khadija Karzazi (Departamento de Estudios Hispánicos de Mohammedia), con lágrimas en los ojos, ha presentado un testimonio muy emocionante sobre el profesor Abdelaziz Nouache.

Lo mismo puede decirse de la intervención del profesor Driss Dahbi (Departamento de Estudios Árabes, Dhar El Mahraz, Fez), que ha dado un testimonio tan conmovedor que ha hecho llorar a todos los presentes. Ha mencionado algunas de las características únicas del difunto profesor Abdelaziz Nouache, además de algunos recuerdos y momentos inolvidables que compartió con el fallecido.

Testimonio del profesor Mohamed Barrada (Departamento de Hispánicas de Fez):
“Hoy nos deja un hombre que no conoció el egoísmo, que dedicó su vida entera a una vocación tan noble como exigente: la enseñanza. No fue un profesor más. Fue un verdadero maestro. De esos que no solo imparten conocimiento, sino que siembran inquietudes, abren mundos, y sobre todo, forman personas.
José Ortega y Gasset escribió: «Ser maestro es ser creador de personas.» Y eso fue él. Cada clase suya era un acto de entrega, una apuesta por el pensamiento, por la curiosidad, por la libertad interior de sus alumnos. No buscaba reconocimiento, ni favores. Su recompensa era ver a sus alumnos crecer.

Mario Vargas Llosa dijo alguna vez: «La cultura es lo que hace a los seres humanos menos manipulables y más libres». El profesor Nouache entendía esto mejor que nadie. Su generosidad no estaba solo en el tiempo que nos daba, sino en cómo nos empujaba a pensar por nosotros mismos, a cuestionar, a leer, a escuchar con atención.
No tenía enemigos, no por indiferencia ni por evitar conflictos, sino porque su ética era tan firme y su corazón tan abierto que desarmaba toda mezquindad a su alrededor. Su presencia era tranquila, pero su legado será profundo y duradero.
Augusto Monterroso con ironía y ternura escribió: «Lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser el padre». Nuestro maestro nunca quiso ser más que un guía, nunca impuso, nunca se puso por encima. Y por eso, sin quererlo, terminó siendo parte de la familia de muchos de nosotros.
Nos queda el privilegio de haberlo conocido y la responsabilidad de continuar su ejemplo. Que descanse en paz, y que la semilla que sembró en tantas almas siga creciendo, en silencio, como a él le gustaba hacer las cosas.
Testimonio del profesor Ibrahim Fakir (doctorando, USMBA):
“Hoy, resulta imposible hablar del paso de Abdelaziz Nouache por nuestras vidas sin rendirse ante la fuerza luminosa de su personalidad y su elegancia profesional como docente. Además de ser profesor, fue un entrañable amigo.
Abdelaziz era un profesor en el sentido más excelso y puro de la palabra. Aquí, -en esta Facultad, en la tercera planta, en la sala 309-, donde su voz tejió discursos cargados de sabiduría, sentimos que su esencia vibra aún en cada muro, en cada esquina, en cada ayuda que alguna vez nos regaló con generosidad infinita.
Abdelaziz era benevolente con nosotros. Sabía inculcar maravillosamente en todos sus estudiantes el amor por la lengua y literatura hispánicas y nos exhortaba a surcar los vastos mares de la imaginación. Como antiguo discípulo suyo, me atrevo a afirmar que cada una de sus clases era un universo desplegado ante nuestros ojos, una travesía por las insondables profundidades del pensamiento.

Su pasión por América Latina y sus paisajes literarios era contagiosa, un contagio que encendía en nosotros una llama inextinguible. Nos hizo partícipes de su fervor por autores titánicos como Gabriel García Márquez y Pablo Neruda. Con su guía, nos adentramos en las páginas de Mario Vargas Llosa y Ernesto Sábato, abriendo portales hacia universos tan enigmáticos como el de Pedro Páramo, tan mágicos como Macondo y tan insondables como las vastas llanuras de aquel continente que, para él, era un espejo que reflejaba las profundidades del alma humana.
Hoy, bajo el peso dulce de tu ausencia, celebramos tu sonrisa imborrable, tus anécdotas dulces y tus directrices tan pertinentes. Con una voz tan serena, con una sonrisa tan cálida, y con un sentido del humor capaz de arrancar risas incluso a la melancolía, Aziz poseía la alquimia de transformar las aulas en santuarios de aprendizaje. En cada encuentro, encendía la chispa del asombro, ese fulgor que nos impulsa a cuestionar, a indagar, a comprender y a reflexionar.
Quiero cerrar mis palabras con un verso de Octavio Paz que dice: «Morimos para vivir en otros». Y hoy, a un año de su partida, -y al recordar las huellas y el legado que dejó en nosotros como estudiantes-, Abdel Aziz permanece vivo en nuestra formación como sembrador de enseñanzas y valores, y como trovador de risas y metáforas.
Gracias, Abdelaziz, por tanto”.
Testimonio de la estudiante Salma Lakhiari (Máster Lengua y Traducción Especializada – FLDM):
“Hoy nos reunimos para rendir homenaje a una gran persona; nuestro querido profesor Abdelaziz Nouache, que descanse en paz.
Fue una persona humilde, risueña, generosa, apasionada por los libros,…
Aunque pasó a mejor vida, sus palabras siguen resonando. No solo nos enseñó contenidos y teoría, sino que nos invitaba siempre a leer y a sumergirnos en el mundo de la literatura.


Nos consideraba como sus hijos, y en sus clases nos sentíamos bien acogidos, escuchados y valorados.
Su manera de transmitir el conocimiento iba más allá de lo académico. Su calidez, su entusiasmo y su amor por la enseñanza siguen vivos en nuestros recuerdos.
Hoy, con gratitud y cariño, le recordamos. Y prometemos mantener viva su voz cada vez que abramos un libro, cada vez que digamos en voz alta su frase favorita: “Hay que leer, leer y leer”.”
Testimonio del profesor Mohamed Charbi (Departamento de Hispánicas de Fez):
“El difunto profesor Abdelaziz Nouache fue un profesor sui generis. Fue una persona muy humilde, muy generosa y muy sociable en el sentido más amplio de la palabra.
El profesor Nouache siempre enseñaba con la sonrisa en el rostro, porque sabía muy bien que con la sonrisa la letra entra mejor, a diferencia del antiguo refrán que dice: la letra con sangre entra.
¡Que en paz descanses, querido profesor Abdelaziz Nouache!”
Asimismo, se han presentado otros testimonios sobre el difunto Abdelaziz Nouache por parte de los profesores Kamal Ennaji (Departamento de Hispánicas de Fez), Abderrahmane Laaouina (Departamento de Hispánicas de Rabat), Mohammed Ouahib (USMBA, Fez), Fatima Lahssini (Universidad Hasan I, Settat), Rachid Boussad (Facultad de Lengua Árabe, Marrakech), Abdellah Aghzaf (Universidad Mohammed VI, Ben Guerir), etc.




Cabe señalar que esta jornada de estudio ha contado con la participación de numerosos profesores e hispanistas marroquíes. Sus contribuciones se han centrado en las siguientes temáticas: “Marruecos en la literatura latinoamericana”, “América Latina en la literatura marroquí”, “La literatura latinoamericana traducida al árabe”, “Huellas culturales árabes en América Latina”, “El patrimonio cultural común entre Marruecos y América Latina”, “Relaciones diplomáticas entre Marruecos y América Latina”, etc.










