Hamid Aboulas*
El Discurso del Trono de 2025 incluyó una serie de mensajes positivos, destacando los logros de Marruecos. Esto fue particularmente cierto, dado el contexto internacional marcado por la transformación positiva que ha experimentado Marruecos.
Su Majestad el Rey lo destacó con pruebas concretas que han permitido a Marruecos mantener su posición avanzada entre las naciones emergentes, a través de una serie de logros, los proyectos y desafíos que enfrenta, y su enfoque confiado y optimista hacia el futuro. Todo esto ha colocado a Marruecos en una posición distinguida, basada en la sabia y estratégica visión de Su Majestad de construir un Marruecos avanzado, unificado y unido, mediante la promoción del desarrollo económico y humano integral, asegurando al mismo tiempo su posición dentro del club de los países emergentes. El primer punto: confiar en una visión a largo plazo y en la corrección de las grandes decisiones de desarrollo.
Su Majestad dejó claro que los logros de Marruecos no fueron fruto de la casualidad, sino más bien el resultado de una visión a largo plazo, de decisiones acertadas e importantes en materia de desarrollo y de la seguridad y la estabilidad política e institucional de que goza Marruecos. Sobre la base de este fundamento, Su Majestad explica que está interesado en fortalecer las bases del avance económico y social de acuerdo con el nuevo modelo de desarrollo, y construir una economía competitiva más diversa y abierta. Esto se enmarca en un entorno macroeconómico sólido y estable.
Su Majestad afirmó en el Discurso del Trono que, a pesar de los sucesivos años de sequía y del agravamiento de las crisis internacionales, la economía nacional ha mantenido un ritmo de crecimiento significativo y constante en los últimos años. Marruecos también está asistiendo a un renacimiento industrial sin precedentes. Las exportaciones industriales han aumentado desde 2014. Hasta ahora, se ha más que duplicado, especialmente en aquellos relacionados con profesiones globales en Marruecos.
Su Majestad también explicó que, gracias a las orientaciones estratégicas adoptadas por Marruecos, los sectores de la automoción, la aviación, las energías renovables, la industria alimentaria y el turismo son hoy una palanca clave para nuestra economía emergente, tanto en términos de inversión como de creación de empleo.
Su Majestad también indicó que el Marruecos emergente se distingue por la multiplicidad y diversidad de sus socios, como tierra de inversión y socio responsable y confiable. La economía nacional está vinculada a casi tres mil millones de consumidores en todo el mundo gracias a los acuerdos de libre comercio. Hoy en día, Marruecos también cuenta con una infraestructura moderna, robusta y con estándares internacionales.
Su Majestad también indicó que, con el fin de reforzar estas estructuras, recientemente se iniciaron las obras de ampliación de la línea ferroviaria de alta velocidad que une Kenitra y Marrakech, así como una serie de proyectos importantes en el ámbito de la seguridad hídrica y alimentaria y la soberanía energética de nuestro país.
Nuevos enfoques del desarrollo territorial y una nueva generación de programas de desarrollo territorial
Su Majestad afirmó en el Discurso del Trono que no estaría satisfecho, a pesar del nivel de desarrollo económico y de infraestructuras alcanzado por Marruecos, si éste no estuviera acompañado de una contribución tangible a la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos de todas las clases sociales. En todas las regiones y zonas se concedió especial importancia a la promoción del desarrollo humano, la universalización de la protección social y la prestación de apoyo directo a las familias merecedoras.
Como dijo Su Majestad” los resultados del censo general de población de 2024 puso de manifiesto un conjunto de transformaciones demográficas, sociales y espaciales que deben tenerse en cuenta en la elaboración e implementación de políticas públicas”. Su Majestad señaló que a nivel nacional se registró una disminución significativa del nivel de pobreza multidimensional, del 11,9 por ciento en 2014 al 6,8 por ciento en 2024. Su Majestad indicó que Marruecos había superado este año el umbral del Índice de Desarrollo Humano, lo que lo sitúa en la categoría de países con “alto desarrollo humano”.
Su Majestad consideró que, lamentablemente, todavía hay algunas zonas, particularmente en el mundo rural, que padecen pobreza y fragilidad debido a la falta de infraestructuras y servicios básicos. Su Majestad señaló que esto no está en consonancia con la visión de Su Majestad para Marruecos hoy, ni con nuestros esfuerzos por promover el desarrollo social y lograr la justicia espacial. Lo explicó diciendo que “no hay lugar ni hoy ni mañana para un Marruecos que se mueva a dos velocidades”.
Su Majestad consideró que ha llegado el momento de hacer un cambio real en la rehabilitación integral de los espacios territoriales y abordar las disparidades sociales y espaciales. Por ello, Su Majestad pidió una transición de los enfoques tradicionales del desarrollo social a un enfoque de desarrollo territorial integrado. Nuestro objetivo es que los frutos del progreso y el desarrollo incluyan a todos los ciudadanos de todas las regiones y zonas sin discriminación ni exclusión.
Para ello, Su Majestad ha ordenado al Gobierno adoptar una nueva generación de programas de desarrollo territorial basados en la valoración de las especificidades locales, la consagración del regionalismo avanzado y el principio de integración y solidaridad entre espacios territoriales.
Estos programas deberían basarse en la unificación de los esfuerzos de diversos actores en torno a prioridades claras y proyectos con un impacto tangible, en particular en lo relativo a: Primero: apoyar el empleo valorando las cualificaciones económicas regionales y creando un clima apropiado para la iniciativa y la inversión locales. Segundo: fortalecer los servicios sociales básicos, especialmente en las áreas de educación y salud, de manera que se preserve la dignidad del ciudadano y se establezca la justicia espacial; Tercero: adoptar una gestión proactiva y sostenible de los recursos hídricos ante el creciente estrés hídrico y el cambio climático; Cuarto: poner en marcha proyectos integrados de rehabilitación de tierras en armonía con los grandes proyectos nacionales actualmente en marcha en el país.
El Discurso del Trono enfatiza la apertura al entorno regional
El Discurso del Trono de 2025 fue una oportunidad para que Su Majestad enfatizara la necesidad de proporcionar un marco general para las elecciones a la Cámara de Representantes, y que el mismo sea aprobado y conocido antes de finales del año en curso, especialmente porque Marruecos está aproximadamente a un año de celebrar las próximas elecciones legislativas en su fecha constitucional y legal regular.
Su Majestad también indicó su interés en consolidar la posición de Marruecos como país emergente y afirmó el compromiso de Su Majestad con la apertura al entorno regional, especialmente a su vecindad inmediata en la relación de Marruecos con el hermano pueblo argelino. Su Majestad, como Rey de Marruecos, tiene una posición clara y firme; El pueblo argelino es un pueblo hermano, unido al pueblo marroquí por profundos lazos humanos e históricos y unido por los vínculos de la lengua, la religión, la geografía y un destino común.
Por ello, Su Majestad siempre ha estado dispuesto a tender una mano a nuestros hermanos de Argelia y ha expresado la disposición de Marruecos a un diálogo franco y responsable. Un diálogo fraternal y honesto sobre diversos temas pendientes entre ambos países. Su Majestad también dejó claro su compromiso inquebrantable de tender una mano a nuestros hermanos en Argelia, que surge de la creencia de Su Majestad en la unidad de nuestros pueblos y la capacidad de Marruecos y Argelia juntos para superar esta lamentable situación.
Su Majestad también afirmó el compromiso de Marruecos con la Unión del Magreb, confiado en que ésta no existiría sin la implicación de Marruecos y Argelia, junto con otros países hermanos. Por otra parte el soberano afirmó que” estamos orgullosos del creciente apoyo internacional a la iniciativa de autonomía como única solución al conflicto del Sáhara marroquí”. En este contexto, extendemos nuestro agradecimiento y aprecio a los amigos del Reino Unido y de la República de Portugal por su postura constructiva apoyando la iniciativa de autonomía en el marco de la soberanía de Marruecos sobre su Sahara, y reforzando las posiciones de muchos países alrededor del mundo. Si bien estamos orgullosos de estas posiciones que apoyan la verdad y la legitimidad, afirmamos nuestro deseo de encontrar una solución consensual en la que no haya ganadores ni perdedores y que salve la cara de todas las partes.
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Hamid Aboulas
Catedrático en derecho publico
Presidente del centro de Estudios Afro-Iberoamericanos y Atlánticos de Gobernanza y Desarrollo Sostenible








