La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sigue preocupando a los gobiernos autonómicos de España, sobre todo, los ministerios encargados de asuntos pesqueros. El Gobierno autonómico de Galicia se suma a su homólogo andaluz avisando de las consecuencias del fallo del TJUE.
La Consellería do Mar del Gobierno de Galicia avisa de que la anulación del acuerdo pesquero Marruecos y la Unión Europea por parte del (TJUE) «tendrá sus efectos» en la flota gallega al verse afectada por la necesidad que tendrán los pesqueros andaluces de más cuotas para paliar las pérdidas de ese caladero, especialmente en el caso de especies pelágicas, según Europa Press.
La sentencia afecta directamente a 7 Barcos que pescan en aguas marroquíes. También serán afectados los demás barcos gallegos indirectamente. El peso de las pescas se trasladará a las aguas españolas. Así los 90 barcos españoles que se beneficiaban del acuerdo están faenados en las mismas aguas españolas.
Así la sentencia «también tendrá sus efectos en la flota gallega» de forma «indirecta» por «el traslado del esfuerzo pesquero de las flotas andaluzas hacia las cuotas disponibles en España, lo que supone que estas terminen siendo más exiguas», según explican a Europa Press desde el Gobierno gallego.
El Gobierno gallego lamenta que la sentencia «supone una pérdida de posibilidades de pesca» para la flota gallega, por lo que «se está realizando un seguimiento detallado de la evolución de este asunto».
Cabe recordar que el sector pesquero español, representado por la Confederación Española de Pesca (CEPESCA), lamentó también las consecuencias sociales y medioambientales de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que anula el acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos.
El acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos, que venció el 17 de julio de 2023, fecha en que los barcos europeos dejaron de faenar en dichas aguas, incluía la posibilidad de obtener licencias a un total de 128 barcos europeos de los cuales 92 eran españoles: 47 de Andalucía, 38 canarios y 7 gallegos, aunque, en el último protocolo, sólo se han utilizado en torno a una veintena por parte de empresas y pescadores de las flotas andaluza, gallega, vasca y canaria. Tras expirar el acuerdo, algunos de los buques afectados se limitaron a pescar en el Golfo de Cádiz (andaluces) y los gallegos en Mauritania.
Cepesca considera que esta sentencia es un nuevo golpe para el sector pesquero español, tanto el andaluz, como el canario y gallego y, especialmente para los pescadores de la provincia de Cádiz, que tradicionalmente han tenido un complemento a su actividad en la posibilidad de ir a Marruecos a capturar especies como boquerón y sardina, en la modalidad de cerco; o besugo, en la modalidad de palangre de fondo. Por su parte, los barcos gallegos pescaban en esas aguas merluza (barcos arrastreros) y palometa (palangreros de fondo).
Según Javier Garat, secretario general de Cepesca y presidente de Europêche, “concretamente, la flota de cerco, que ya se ve sometida a una presión muy importante por parte de la Comisión Europea –que ha propuesto una reducción del 54% del boquerón, y que tienen también unas limitaciones muy grandes para la sardina–, se verá abocada, posiblemente, a amarrar muchos barcos con las consecuencias socioeconómicas que eso va a tener en una población como Barbate”.
Según Garat, “ahora que el acuerdo se ha anulado, deben contemplarse varios escenarios, incluidas operaciones pesqueras bajo autorizaciones directas”. “En cualquier caso”, – añade Garat–, “estamos preparados para trabajar de forma urgente con todas las partes implicadas, de forma que la actividad empresarial y la cooperación pesquera entre Marruecos y la UE pueda continuar en el futuro”.
Cepesca subraya que la actividad pesquera en el marco de los acuerdos entre la UE y Marruecos ha influido sobremanera en la utilización sostenible y basada en la ciencia de especies como boquerón, sardina, jurel, merluza, cefalópodos o atún. Estas pesquerías han sido esenciales para proporcionar millones de comidas al día a España, el resto de la UE, África y otros lugares con mayor demanda de alimentos saludables y asequibles.









