Se trata, igualmente, de garantizar un equilibrio estratégico entre las dimensiones social y económica, en consonancia con la visión del desarrollo preconizada por Su Majestad el Rey, dijo.
“Nos esperan grandes desafíos al comienzo del nuevo año político, que nos exigen redoblar nuestros esfuerzos para aplicar las diferentes políticas públicas adoptadas por el Gobierno, y acelerar el ritmo de trabajo, demostrando al mismo tiempo seriedad y eficacia en la ejecución de los diferentes proyectos programados, para estar a la altura de la responsabilidad que nos confió SM el Rey y merecer la confianza de los marroquíes”, señaló Akhannouch.
A este respecto, el Jefe del Gobierno hizo hincapié en las Altas Orientaciones Reales contenidas en el Discurso del Trono, subrayando que representan «una brújula para la acción del Gobierno», en particular en lo que se refiere a la gestión de la cuestión del agua, que reviste una importancia estratégica. Esto implica, en la próxima etapa, una actualización continua de los mecanismos de la política nacional del agua y la aceleración de los distintos proyectos concernidos, subrayó.
A este respecto, Akhannouch subrayó que las Altas Orientaciones Reales ofrecen un enfoque claro, en el sentido de que el Gobierno se propone, en virtud de la nota de orientación del proyecto de ley de finanzas de 2025 enviada a los distintos departamentos ministeriales a principios de mes, seguir aplicando todos los proyectos de reforma en todos los sectores con la celeridad y eficacia necesarias, y aplicar el programa gubernamental.









