El hábito de la provocación y preocupación se ha convertido en el pan de cada día para el régimen argelino. La mayoría de los comunicados sacados por el Ministerio de Exteriores del vecino oriental en los últimos años expresan siempre preocupación o provocación. Nada de nuevo bajo el sol de Argel.
Parece que el régimen argelino se ha acostumbrado a las provocaciones y a expresar siempre su preocupación, hasta el punto de que se han convertido en una mala costumbre. El régimen argelino ha llegado a considerar todo lo que ocurre a su alrededor como una provocación.
Tras fracasar en su escalada política, diplomática y energética contra Marruecos, el régimen argelino empieza a amenazar con una escalada militar. El régimen argelino no se da cuenta de que está en una posición de debilidad y decadencia, y que no puede poner condiciones ni ordenar, ¿cómo puede entonces interferir en las decisiones soberanas de los países vecinos y aliados de Marruecos? Argelia expresó hoy oficialmente su descontento con el acercamiento entre Marruecos y Francia. Argelia no ha digerido todavía la apuesta de París por Rabat.
En este sentido, el Secretario General del Ministerio de Asuntos Exteriores argelino, Lounès Magramane, recibió hoy en la sede del Ministerio al Embajador de Francia en Argelia, Stéphane Romatet. El objetivo de esta reunión fue “llamar la atención del diplomático francés sobre la gravedad del proyecto de maniobras militares franco-marroquíes previstas para el próximo mes de septiembre en Errachidia, cerca de la frontera argelina, bajo el nombre “Sharqia 2025”, que conlleva numerosas connotaciones”, indica el comunicado argelino.
El funcionario argelino dijo al embajador francés que la parte argelina considera la maniobra militar como un “acto de provocación contra Argelia”, añadiendo que tal acción contribuiría a alimentar la crisis que caracteriza las relaciones argelino-francesas en la etapa actual, y elevaría la tensión entre los dos países a un nuevo nivel de peligro.
La misma retórica argelina que el Gobierno utilizó hace meses contra España, y al final Argelia volvió a Madrid sin condiciones. El régimen argelino no sabe leer el contexto geopolítico actual. Argelia sigue en el pasado y es incapaz de entender que las aguas han cambiado, como dice el refrán amazigh.









