El Frente Polisario reivindicó los ataques terroristas desesperados que tuvieron como objetivo la ciudad de Smara mediante tres proyectiles que cayeron cerca de la puerta de la prisión, en el barrio Salam IV, sin que se registraran daños humanos ni materiales.
Fuentes presenciales confirmaron que la novedad de este cobarde ataque es que los proyectiles alcanzaron el entorno de la ciudad, mientras que sus impactos quedaron visibles sobre la carretera donde cayeron. Las mismas fuentes señalaron que una mujer se encontraba pasando no muy lejos del lugar en el momento de la caída de los proyectiles, aunque no sufrió ninguna herida grave.
Cabe señalar que este es el tercer ataque con el que el Frente Polisario apunta contra la ciudad de Smara y sus alrededores desde noviembre de 2020, siendo además la segunda vez que los proyectiles alcanzan el entorno urbano de la ciudad.
Estos ataques terroristas reflejan el estado de desesperación y derrumbe que vive el Polisario tras haber perdido toda esperanza, especialmente después de la última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, la número 2797, que subrayó que la iniciativa de autonomía constituye la solución realista y práctica al conflicto bajo soberanía marroquí. Asimismo, estos ataques criminales, reivindicados oficialmente por el Frente, evidencian el nivel de frustración dentro de su dirigencia, en un contexto marcado por el creciente reconocimiento y apoyo internacional a la propuesta marroquí de autonomía.
Estos ataques cobardes también ponen de manifiesto los signos de retroceso y debilitamiento de los últimos bastiones del Frente, especialmente en América Latina y África.
Por su parte, Mustafá Salma, exdirigente militar del Frente Polisario, afirmó a través de su cuenta de Facebook que “la única novedad de los proyectiles de Smara hoy es la rapidez con la que el Polisario los reivindicó, debido a la necesidad de sus dirigentes de vender cualquier logro dentro de los campamentos, aunque no sirva estratégicamente a la causa del Frente en la coyuntura actual”.
Añadió además: “En general, no creo que estos proyectiles vayan a cambiar o afectar el proceso político en curso, que se acerca al desbloqueo de los nudos crónicos del conflicto (la integridad territorial de Marruecos, el futuro del Polisario y las relaciones entre los países de la región)”.









