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El Polisario en Brasil y América Latina: visibilidad marginal, conexiones peligrosas

mares30 - septiembre 22, 2025

El Frente Polisario, grupo separatista saharaui fundado en 1973, apenas cuenta con una presencia efectiva en América Latina. Sin embargo, su capacidad de generar riesgos en la región sigue siendo una preocupación de expertos en seguridad, debido al respaldo político y logístico que recibe de países como Irán, Argelia y Venezuela. Así lo deja muy claro un análisis del diario INFOBAE.

 

Una militancia marginal en Brasil

 

En Brasil, el Polisario ha intentado ganar visibilidad en actos simbólicos y con la creación de asociaciones de apoyo, como la Asaaraui. En mayo de 2024, se celebró en la Cámara Legislativa de Brasilia el 51º aniversario del grupo, pero más como un gesto político que como una manifestación de fuerza real. Un año después, Ahmed Mulay Ali, presentado como “representante” del Polisario en Brasil, promueve caravanas y encuentros culturales, pero su influencia se limita a círculos reducidos y a actividades de propaganda.

 

Según el experto en terrorismo Emanuele Ottolenghi, asesor de la firma 240 Analytics, esta presencia casi testimonial no impide que el Polisario mantenga conexiones peligrosas: “Brasil reconoce al Polisario y existe un activismo pro-saharaui, a menudo vinculado a redes de propaganda pro-palestina y pro-Irán”.

 

Vínculos con Irán y aliados regionales

 

El análisis de Ottolenghi apunta a que la verdadera amenaza no está en el despliegue del Polisario en el terreno, sino en sus conexiones internacionales. Figuras como Sayid Marcos Tenório, vicepresidente de Asaaraui y del Instituto Brasil Palestina (IBRASPAL), actúan como puente entre el separatismo saharaui, el régimen iraní y organizaciones como Hamas.

 

Argelia continúa siendo el principal soporte histórico del Polisario y lo impulsa dentro de su estrategia de liderazgo en el Sur Global. Venezuela también mantiene un firme respaldo político y diplomático al grupo, lo que amplía su red de contactos en foros internacionales.

 

Un pasado de militancia armada

 

Aunque hoy sus actividades en América Latina son prácticamente inexistentes, documentos y reportajes internacionales confirman que combatientes del Polisario estuvieron presentes en Siria durante la guerra civil, con entrenamiento proporcionado por Irán y Hezbollah. Rabat denunció en 2018 que armas y asesores militares fueron enviados al Polisario desde la embajada iraní en Argel.

 

Marruecos y Brasil: un contrapeso sólido

 

Frente a estos intentos de visibilidad marginal del Polisario, la relación entre Marruecos y Brasil avanza con fuerza en lo político y lo económico. En 2024, el comercio bilateral alcanzó los 2.700 millones de dólares, principalmente en fertilizantes, azúcar y productos agroalimentarios. El embajador marroquí en Brasil, Nabil Adghoghi, subrayó que 28 senadores brasileños apoyaron en 2023 la propuesta marroquí de autonomía como solución política y consensuada al conflicto del Sáhara.

 

Una amenaza más diplomática que operativa

 

Los analistas coinciden en que la presencia del Polisario en América Latina “brilla por su ausencia” en términos de acción real, pero la amenaza de sus conexiones internacionales no debe subestimarse. Ottolenghi alerta que la articulación con Irán, Hamas y Venezuela podría actualizar viejas alianzas subversivas de los años setenta y ochenta.

En este contexto, aunque el Polisario carece de estructura operativa significativa en la región, su capacidad de insertarse en redes de propaganda y diplomacia paralela lo convierte en un factor de riesgo que sigue preocupando a gobiernos y expertos en seguridad.

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