19 junio 2026 / 21:36

La Casa del Periodismo

El presidente del Senado francés asegura que Francia aboga por el Sáhara marroquí y llama a escribir un nuevo libro en la relación con Marruecos

mares30 - enero 29, 2026

El presidente del Senado de Francia, Gérard Larcher, afirmó este jueves en Rabat que Francia mantiene una posición firme respecto al Sáhara marroquí  y que no dará marcha atrás, en una declaración realizada al margen de la Quinta Sesión del Foro Parlamentario Marruecos-Francia, celebrada en la sede del Parlamento del Reino de Marruecos tras siete años de interrupción de este mecanismo parlamentario bilateral.

 

En su intervención, Larcher agradeció la acogida dispensada por las autoridades parlamentarias marroquíes y subrayó el carácter excepcional de esta edición del foro, alejándose de lo que definió como encuentros “de trámite” para destacar que, en esta ocasión, se produjo un intercambio real y sincero entre las delegaciones de ambos países, calificando la sesión no solo como una reanudación, sino como un auténtico renuevo de la relación parlamentaria franco-marroquí

 

El presidente del Senado francés recordó que habían transcurrido siete años desde la última reunión del foro y, como participante en ediciones anteriores, insistió en que el tono político y estratégico del encuentro de Rabat marca un punto de inflexión en las relaciones entre Marruecos y Francia, situándolo en la continuidad del nuevo impulso político abierto tras el encuentro entre Su Majestad el Rey Mohammed VI y el Presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, al que atribuyó un papel clave en la redefinición del marco bilateral.

 

Larcher explicó que la amplia delegación senatorial que lo acompaña refleja la existencia de una sola política de Francia en relación con Marruecos y, de manera explícita, con las regiones saharianas del sur del Reino, insistiendo en que esta posición es irreversible, una declaración de alto contenido político que refuerza el alineamiento institucional francés con la nueva etapa de la relación bilateral.

 

El responsable francés evocó igualmente su visita de febrero del año pasado a la Cámara de Consejeros del Parlamento marroquí, presidida por Mohamed Ould Errachid, donde fue recibido en un encuentro que reunió a cerca de mil representantes del conjunto de actores públicos, una experiencia que describió como profundamente impactante y que, según señaló, confirmó la centralidad del Parlamento marroquí en la arquitectura institucional del país.

 

Esto me remite al mes de febrero del año pasado, cuando el presidente de la Cámara de Consejeros me recibió en un encuentro que reunió, en un ambiente de cercanía, a cerca de mil personas del conjunto de los actores públicos. Debo decir que aquello me impresionó profundamente. En realidad, lo que queremos es sellar, a partir de este foro, una implicación conjunta de diputados y senadores y contribuir al fortalecimiento del eje franco-marroquí”, explicó.

 

En este contexto, Larcher expresó la voluntad de sellar, a partir de este foro, una implicación activa y estructurada de diputados y senadores de ambos países para reforzar el eje franco-marroquí, inspirándose en modelos europeos como el Tratado de Aquisgrán entre Francia y Alemania o el Tratado del Quirinal con Italia, ambos caracterizados por una fuerte dimensión parlamentaria que va más allá de la cooperación entre ejecutivos.

 

El presidente del Senado francés destacó la calidad de los intercambios mantenidos con los ministros marroquíes, subrayando tanto su alto nivel técnico como la destacada presencia femenina en el Gobierno del Reino, aunque insistió en que los ejecutivos no son suficientes para sostener una relación estratégica duradera y que la participación activa de los parlamentos resulta imprescindible para consolidar los compromisos políticos.

 

Larcher agradeció asimismo el papel desempeñado por los presidentes de las dos cámaras parlamentarias, incluso por aquellos que no pudieron estar presentes en esta sesión, recordando que durante periodos particularmente complejos fueron quienes supieron mantener el rumbo del diálogo bilateral, y señaló que el futuro tratado franco-marroquí que debería concretarse en plazos relativamente breves deberá contar con el respaldo y la ratificación de los parlamentos para adquirir plena legitimidad política.

 

En su declaración, el presidente del Senado francés anunció la apertura de nuevos horizontes de cooperación, con la organización de encuentros a lo largo de 2026 y comienzos de 2027 centrados en las colectividades territoriales, una cooperación que calificó de indispensable y que incorpora una dimensión económica que ya involucra a más de 19 regiones, adelantando además una iniciativa específica orientada a las regiones del sur de Marruecos en colaboración con representantes del tejido empresarial de ambos países.

 

Retomando una expresión de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Larcher afirmó que es momento de escribir un nuevo libro de la relación bilateral, estructurado en varios capítulos, entre los que destacó el refuerzo de la cooperación parlamentaria, la descentralización —un tema central para el Senado francés— y la solidaridad parlamentaria, ilustrada con el reciente papel desempeñado por eurodiputados franceses en el Parlamento Europeo en debates sensibles sobre cuestiones agrícolas y normativas, donde su movilización resultó decisiva para el resultado final.

 

El responsable francés subrayó igualmente el compromiso del Senado y de la Asamblea Nacional con la dimensión mediterránea, recordando que, treinta años después del Proceso de Barcelona, resulta esencial dotar a la región de un nuevo impulso político en un Mediterráneo marcado por tensiones y desafíos complejos, en el que Marruecos y Francia, junto a otros socios, pueden desempeñar un papel estabilizador de primer orden.

 

En su conclusión, Gérard Larcher definió la relación entre Marruecos y Francia como un mensaje de éxito compartido dirigido a Europa y a África en un mundo en plena transformación, donde resulta imprescindible preservar valores sólidos y principios claros en defensa de la democracia parlamentaria, antes de agradecer nuevamente al Reino de Marruecos su hospitalidad y evocar el término francés hôte, que designa al mismo tiempo a quien acoge y a quien es acogido, como símbolo de una amistad bilateral que, según afirmó, entra en una nueva etapa estratégica.

Categorías : Marruecos