Khadija Dakni
El Sahara marroquí se consolida como un eje estratégico para la integración de África y del espacio atlántico. Así quedó reflejado en el foro regional celebrado el pasado sábado en Laayoune, donde actores políticos, económicos y parlamentarios debatieron sobre los avances y desafíos de la región. El presidente de la Cámara de Consejeros, Mohamed Ould Errachid, tomó la palabra inaugural del Foro destacando los grandes avances y progresos en el Sahara marroquí gracias a la sabia estrategia de Su Majestad el Rey Mohamed VI. También resaltó el papel primordial del Sahara para reforzar las relaciones entre Marruecos y los países de África.

Durante este evento, el parlamentario y exministro marroquí Lahcen Haddad, entrevistado por Mares30, subrayó que “organizar este foro aquí (Sahara marroquí) significa acompañar el éxito diplomático con una acción real en el terreno”.

El reconocimiento internacional del Sahara marroquí por parte de potencias como Estados Unidos, Francia, España e Inglaterra constituye un hito diplomático fundamental. Según Haddad, este respaldo internacional “debe traducirse en iniciativas concretas que mejoren la vida de los ciudadanos en las provincias del sur y que impulsen la transformación de la región en una plataforma estratégica de integración”.

El modelo de desarrollo en marcha en las provincias del sur busca precisamente ese objetivo: consolidar el Sahara marroquí como un motor económico y social. “No se trata solo de mejorar las condiciones de vida, sino de convertir esta región en un puente que conecte a los países del Sahel y del oeste africano con el espacio atlántico”, afirmó el parlamentario. Este enfoque promueve una integración basada en la cooperación económica, la paz y la estabilidad.

Uno de los aspectos destacados del foro fue el impulso a la descentralización del debate sobre el Sahara. Haddad destacó que “ya no es solo el Estado o un ministerio quien lidera este tema; todos los actores tienen derecho a participar”. De ahí la importancia de fortalecer el papel del Parlamento marroquí, que organiza foros y encuentros con parlamentos de América Latina, África y otras regiones.

“Nuestro objetivo es comunicar al mundo la realidad en el terreno, el desarrollo alcanzado y el marco legal internacional que respalda la integridad territorial de Marruecos”, subrayó.
El Sahara marroquí está llamado a desempeñar un papel esencial en la integración regional africana y en la construcción de un espacio atlántico más cohesionado. Según Haddad, “la movilización de todos los actores es fundamental para comunicar esta dinámica positiva a la comunidad internacional”.
El foro de Laayoune, confirma que el Sahara marroquí es hoy un punto neurálgico para la estrategia de desarrollo y diplomacia de Marruecos. El reconocimiento internacional y los esfuerzos en el terreno apuntan a consolidar la región como un referente de estabilidad, progreso y cooperación. A partir de este impulso, el desafío será profundizar en la acción concreta y en los lazos internacionales que permitan reforzar esta visión de futuro.









