El seleccionador de la selección española de fútbol, Luis de la Fuente, ha incluido a Marruecos entre las grandes selecciones candidatas a ganar la Copa del Mundo de 2026, en una entrevista concedida a Europa Press, en la que reivindica sin complejos el actual equilibrio de fuerzas en el fútbol mundial y reconoce la consolidación de nuevas potencias deportivas.
“¿Alguien cree que Brasil, Argentina, Francia, Portugal, Marruecos o Inglaterra son menos candidatas que nosotros?”, se preguntó el técnico español, subrayando que el nuevo formato del Mundial de 2026, con más selecciones participantes, amplía como nunca el abanico de aspirantes al título. En ese grupo, Marruecos aparece citado explícitamente como una referencia al mismo nivel que las grandes potencias históricas del fútbol internacional.
Las palabras del seleccionador español confirman el profundo cambio de estatus del fútbol marroquí en el escenario global, un salto que comenzó a hacerse visible en el Mundial de Catar 2022, donde Marruecos firmó una actuación histórica al alcanzar las semifinales y eliminar, entre otras selecciones, a la España dirigida entonces por Luis Enrique, en un partido que marcó un punto de inflexión para el fútbol africano y árabe.
Desde entonces, los éxitos del fútbol marroquí se han sucedido de forma sostenida. A la gesta de Catar se sumó la medalla de bronce lograda por la selección olímpica en los Juegos Olímpicos, la consagración continental de la selección local con el título de la Copa de África de Naciones para jugadores locales, el triunfo en la Copa Árabe disputada en Catar y el reciente título mundial de la selección sub-20, confirmando la profundidad del proyecto deportivo marroquí y la solidez de su trabajo de base.
El reconocimiento de Luis de la Fuente no llega por casualidad. Marruecos ha logrado construir en pocos años una trayectoria coherente, apoyada en una planificación a largo plazo, infraestructuras modernas, centros de formación de alto nivel y una generación de futbolistas que compite al máximo nivel en las principales ligas europeas, al tiempo que mantiene un fuerte vínculo con la selección nacional.
De cara a 2026, el discurso del seleccionador español refleja una realidad cada vez más asumida en el fútbol internacional: Marruecos ya no es una sorpresa, sino una potencia emergente consolidada, capaz de competir de igual a igual con las grandes selecciones históricas y de aspirar legítimamente a lo más alto en la próxima Copa del Mundo. Ahora toca confirmarlo en la Copa de África. Luego el Mundial.









