En una nueva iniciativa que refleja el papel pionero de la diplomacia parlamentaria marroquí en el continente africano, el presidente de la Cámara de Consejeros de Marruecos (Senado), Mohamed Ould Errachid, mantuvo un encuentro en Malabo con la presidenta del Senado de la República de Guinea Ecuatorial, María Teresa Efua Esangono, al margen de la segunda sesión ordinaria del Parlamento de la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC).
El encuentro fue una ocasión para renovar el firme apoyo de Guinea Ecuatorial a la marroquinidad del Sáhara. Ould Errachid afirmó que la apertura del Consulado General de este país en la ciudad de Dajla en 2020 representó un paso simbólico y contundente que expresa la posición constante de Malabo en favor de la integridad territorial de Marruecos y su soberanía sobre el Sahara.

Esta reunión confirma de manera tangible que la diplomacia parlamentaria marroquí se ha convertido en uno de los pilares esenciales en la defensa de las causas nacionales. La Cámara de Consejeros trabaja en estrecha coordinación con la diplomacia oficial, en plena consonancia con los contenidos del último discurso real, que instó a unificar las visiones y complementar los roles entre las dos instituciones al servicio de los intereses supremos del Reino. Uno de los éxitos de la diplomacia marroquí en general, y la parlamentaria, en particular.

Por su parte, Teresa Asangono elogió el nivel de las relaciones históricas y fraternales entre ambos países, y expresó su deseo de reforzar la cooperación parlamentaria con la Cámara de Consejeros, en particular tras la firma de un Memorando de Entendimiento destinado a establecer mecanismos de consulta y coordinación entre las dos instituciones legislativas. Asimismo, valoró la experiencia marroquí en el ámbito de la diplomacia parlamentaria, considerándola un modelo ejemplar en África.
La presidenta del Senado de Guinea Ecuatorial también manifestó su orgullo por haber participado en el Foro Parlamentario del Diálogo Sur-Sur, organizado bajo el Alto Patrocinio del Rey Mohammed VI, destacando que esta iniciativa encarna la política marroquí orientada a consolidar la cooperación y la solidaridad africanas y a fortalecer los lazos entre los parlamentos de África, el mundo árabe y América Latina.

Este movimiento se inscribe dentro de una visión clara de la Cámara de Consejeros para activar la dimensión africana de la diplomacia parlamentaria marroquí, reflejando así la creciente presencia del Reino en su espacio africano y consolidando su liderazgo como actor influyente en la cooperación Sur-Sur.









