El turismo en Marruecos confirma su buena salud en 2025. Según las últimas estadísticas del Observatorio de Turismo, las pernoctaciones en los establecimientos de alojamiento turístico clasificados (EATC) aumentaron un 13 % en el primer semestre del año, en comparación con el mismo periodo de 2024.
El crecimiento refleja tanto el empuje del turismo internacional (+16 %) como la solidez del turismo nacional (+5 %), consolidando al Reino como uno de los destinos más dinámicos de la región. Entre enero y junio, las ciudades que más destacaron fueron Tánger (+24 %), Casablanca (+18 %), Fez (+16 %), Esauira (+14 %), Agadir (+10 %), Al Hauz (+9 %), Marrakech (+6 %) y Rabat (+5 %), todas ellas con resultados superiores a los del año pasado.
Este dinamismo confirma la diversidad y atractivo de la oferta turística marroquí, que va desde el litoral atlántico y mediterráneo hasta las montañas y ciudades imperiales, atrayendo cada vez a más visitantes extranjeros y nacionales.
Sin embargo, este crecimiento no oculta un desafío interno: los altos precios de hoteles, viviendas turísticas y alquileres en playas, montañas o zonas fluviales limitan la posibilidad de registrar cifras aún más espectaculares. La carestía y el encarecimiento de las reservas impiden que una parte importante de la clase media marroquí disfrute plenamente de las vacaciones en los destinos más famosos del país.
Pese a estas dificultades, los resultados del primer semestre de 2025 confirman que el turismo se ha convertido en un motor clave de la economía marroquí, aportando divisas, generando empleo y reforzando la imagen del Reino como destino internacional de referencia.









