El sistema estatal de acogida dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España atendió a lo largo de 2025 a un total de 124.170 personas, consolidando una red de protección sin precedentes orientada a garantizar las necesidades básicas de solicitantes y beneficiarios de protección internacional y temporal sin recursos económicos. Esta cifra refleja el refuerzo sostenido de la capacidad de respuesta de las autoridades españolas ante un contexto migratorio complejo y cambiante, marcado por la presión en determinadas rutas y territorios de llegada.
Durante el pasado año, el sistema contó con 56.053 plazas, repartidas entre el Sistema de Acogida de Protección Internacional, con 33.936 plazas, y el Programa de Atención Humanitaria, con 22.117.
En los años 2023 y 2024, estas redes afrontaron una situación de especial intensidad debido al aumento de llegadas a las Islas Canarias, mientras que en 2025 se registró una moderación de los flujos, con un descenso del 42,6 % en el total de llegadas a España respecto al año anterior y una reducción del 62 % en las llegadas marítimas a Canarias, que se situaron en 29.055 personas.
En contraste con esta tendencia, las llegadas a las Islas Baleares aumentaron un 24 %, lo que llevó a la declaración de emergencia migratoria en el archipiélago con el fin de garantizar la prestación de servicios esenciales y reforzar la capacidad de acogida. En este contexto, el Ministerio reforzó durante todo el año la operatividad del sistema estatal, facilitando el traslado de 20.489 personas desde Canarias a la Península y la acogida de 4.535 personas llegadas a Baleares.
En 2025, el Sistema de Acogida de Protección Internacional en España atendió a 69.573 personas, un 6,5 % más que en 2024, todas ellas integradas en itinerarios individualizados destinados a favorecer su autonomía y su inserción social y laboral. El 63,4 % de las personas atendidas fueron hombres y, por nacionalidad, destacaron personas procedentes de Venezuela, Ucrania, Mali, Senegal, Colombia y Perú.
En la última década, este sistema ha experimentado un crecimiento notable, pasando de 1.920 plazas en 2015 a casi 34.000 en 2025, en paralelo al aumento de solicitudes de protección internacional, con niveles medios de ocupación superiores al 80 % y una estancia media de 283 días.
Por su parte, el Programa de Atención Humanitaria en España atendió a 54.597 personas en situación de vulnerabilidad llegadas por vía marítima o a través de las fronteras terrestres de las ciudades de Ceuta y Melilla, de las cuales el 91 % eran hombres.
Las principales nacionalidades atendidas en este programa fueron Mali, Senegal, Marruecos y Guinea Conakry, lo que vuelve a situar a los ciudadanos marroquíes entre los colectivos con mayor presencia en los dispositivos de atención humanitaria en España. La ocupación media de las plazas se situó en el 81,6 %, dentro de una estrategia orientada a evitar la concentración de la presión migratoria en las zonas de primera llegada mediante una red de centros distribuida por todo el territorio.
Ante el aumento de llegadas a Baleares y el contexto geopolítico del Mediterráneo occidental, el Gobierno español puso en marcha desde el primer trimestre de 2025 un seguimiento diario y pormenorizado de las personas migrantes que accedían al archipiélago, anticipándose a posibles dificultades de acogida. En septiembre, el Consejo de Ministros de España aprobó la declaración de emergencia migratoria, que incluyó medidas como la habilitación de espacios de alojamiento, servicios de traducción e interpretación, atención médica y cobertura de las necesidades básicas de alimentación, salubridad y seguridad.
El balance de 2025 incluye también cinco operaciones humanitarias para la evacuación de 143 menores gazatíes heridos o enfermos, acompañados por cerca de un centenar de familiares. En total, 234 personas fueron acogidas en el sistema de protección internacional en el marco del compromiso adquirido con la Organización Mundial de la Salud, gracias a la coordinación entre varios ministerios españoles y en colaboración con organismos internacionales y países aliados.









