España ha comenzado a intensificar sus esfuerzos para reforzar su posición dentro de la organización conjunta del Mundial 2030 junto a Marruecos y Portugal, poniendo nuevamente sobre la mesa su aspiración de albergar la final del torneo.
El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, anunció este miércoles que propondrá a la FIFA una reunión tripartita al más alto nivel con el Gobierno español para comenzar a preparar la organización del Mundial una vez concluya la actual edición de 2026 que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá.
El anuncio fue realizado durante la reunión de la Comisión Interministerial celebrada ayer miércoles en el Palacio de la Moncloa y presidida por el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Durante su intervención, Louzán definió los cuatro grandes objetivos que, según él, debe perseguir España de cara al Mundial 2030: mantener las once sedes previstas en territorio español, lograr que el Centro Internacional de Prensa se instale en España, conseguir que el centro de operaciones de la FIFA tenga también sede en el país y trabajar para que la final del campeonato se dispute en un estadio español.
La cuestión de la final es uno de los asuntos más relevantes dentro de la organización del torneo, ya que Marruecos también aspira a acoger el partido más importante del Mundial. La designación de la sede de la final continúa abierta y forma parte de los grandes desafíos pendientes en la preparación del campeonato que organizarán conjuntamente los tres países.
Louzán defendió que España debe desempeñar un papel de liderazgo en la organización del evento y recordó que la federación española es uno de los principales promotores de la candidatura mundialista.
Asimismo, pidió acelerar los preparativos institucionales y reclamó al Gobierno español la aprobación antes de finales de este año de una legislación específica exigida por la FIFA para la celebración del torneo. Esta normativa deberá abordar cuestiones relacionadas con visados, permisos de trabajo, fiscalidad, seguridad, tecnología, infraestructuras y protección de los derechos de competición.
El dirigente español insistió en que España dispone de la experiencia y de las infraestructuras necesarias para liderar la organización del Mundial y afirmó que el país debe situarse a la cabeza del proyecto.
Las declaraciones de Louzán evidencian que la carrera por albergar la final del Mundial 2030 sigue abierta y que tanto España como Marruecos continúan posicionándose para acoger el encuentro que coronará al campeón del mundo.








