El Gobierno de España ha defendido una nueva visión de la Hispanidad, abierta, diversa e integradora, que reconoce el papel de millones de personas extranjeras que contribuyen al desarrollo económico y social del país. En un contexto marcado por el auge de discursos xenófobos y racistas, la ministra española de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, subrayó que la Hispanidad “no es propiedad de nadie: es una casa común”.
Durante el encuentro titulado “La Hispanidad es cosa de todos: cuidar lo que nos une, respetar lo que nos diferencia”, celebrado en Madrid con motivo del Día de la Hispanidad, Saiz dialogó con migrantes procedentes de Latinoamérica, África, Asia y Europa, destacando especialmente la aportación de comunidades como la marroquí, latinoamericana, china, ucraniana o senegalesa.
“La Hispanidad también pertenece a quienes llegaron de Marruecos, China, Ucrania o Senegal y, con su esfuerzo, se sienten parte de esta comunidad que los acoge”, afirmó la ministra. “La riqueza de nuestro país se mide por su diversidad”.
Con esta declaración, el Ejecutivo español busca reafirmar la importancia del papel de los migrantes en la economía, el empleo y la sostenibilidad del sistema de seguridad social, frente a quienes promueven el racismo y la exclusión.
España acoge actualmente a siete millones de personas migrantes procedentes de los cinco continentes, de las cuales 4,2 millones son latinoamericanas. A su vez, casi dos millones de españoles residen en América Latina, un reflejo de los lazos históricos, culturales y humanos que unen ambos lados del Atlántico. También hay más de un millón de marroquí o de origen marroquí en España.
Para Saiz, el 12 de octubre debe ser hoy una jornada que celebre la convivencia, la diversidad y la solidaridad. “En el siglo XXI, la Hispanidad adquiere un significado más amplio, más inclusivo y más humano”, dijo la ministra.
Con este mensaje, el Gobierno español busca proyectar una imagen de una España moderna y abierta, que reconoce la aportación esencial de los migrantes —entre ellos miles de marroquíes— como parte activa de la comunidad hispana y del futuro compartido.









