España acogió este 14 de septiembre en Madrid una nueva ronda de negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China, en un contexto de tensiones bilaterales que marcan la economía mundial. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, recibió en el Palacio de Santa Cruz al vice primer ministro chino He Lifeng y a la delegación estadounidense, reafirmando la voluntad de España de actuar como puente de diálogo internacional.
La celebración de este encuentro en la capital española refleja el acercamiento entre China y España, impulsado en los últimos años y reforzado con la visita oficial del presidente Pedro Sánchez a Pekín en 2025, que abrió una etapa de mayor cooperación económica y diplomática entre ambos países. Al mismo tiempo, la designación de Madrid como sede de este encuentro pone de relieve el peso creciente de España en la diplomacia internacional.
Sin embargo, este protagonismo se desarrolla en un escenario complejo: las relaciones entre el Gobierno español y el expresidente estadounidense Donald Trump atraviesan un momento de tensión diplomática, debido a la confrontación de este último con las instituciones europeas y con la agenda progresista del Ejecutivo de Sánchez.
Más allá de la coyuntura bilateral, el encuentro refleja también la ascendente presencia de China en el mundo, particularmente en África, donde mantiene una fuerte política de inversiones e infraestructuras, y en el Magreb, donde sus excelentes relaciones con Marruecos consolidan su papel como actor clave en el equilibrio económico y geopolítico de la región.
El Ministerio de Exteriores de España subrayó que la política exterior española apuesta por la diplomacia y el entendimiento, ofreciendo Madrid como escenario neutral para que Washington y Pekín exploren vías de acuerdo en medio de sus disputas comerciales.









