Machij Elkarkri*
En un gesto hostil hacia su historia, ideología y política, el supuesto representante del Frente Polisario se presenta en el Congreso del respetado Partido Popular español.
No es ningún secreto que, desde la Alianza Popular hasta el actual Partido Popular, la formación es un partido de derecha, o de centro-derecha, afiliado al grupo de los demócrata-cristianos del Partido Popular Europeo, y siempre se ha mostrado como fiel defensor de la unidad de España y de su integridad territorial. Además, ha mantenido una postura tajante contra los partidos políticos regionales y, especialmente, contra los movimientos de izquierda, a los que califica de separatistas que solo desean arruinar al país.
Es una posición política que puede respetarse en su marco jurídico e histórico.
Sin embargo, en su 21º Congreso celebrado este fin de semana en Madrid, y en contra de todo pronóstico,y en un ambiente festivo por las expectativas electorales positivas que presentan sus dirigentes, el PP acoge como invitado al representante de un movimiento separatista (el Polisario) , vinculado a esferas muy cuestionables, su financiación es opaca, ha sido acusado de traficar con ayuda humanitaria, de maltratar a mujeres y niños, e incluso de enviar a menores a la guerra, en contra de todos los tratados internacionales sobre derechos humanos y los derechos de la infancia.
Es un error que gran parte del electorado de derechas no pasará por alto. Al gobierno no se llega a cualquier precio.
Ademas abrir las puertas del partido a un movimiento separatista en un país vecino es, en realidad, abrir la posibilidad de coalición y cohabitación con aquellos a quienes el PP califica como separatistas, que no quieren que España sea una, grande y una.
– Miembro del buro político de la Unión socialista de las fuerzas populares de Marruecos










