El historiador y analista internacional, el español Florentino Portero, considera que el actual momento diplomático confirma un giro claro en la percepción occidental sobre el conflicto del Sáhara y sostiene que “el bloque occidental asume que Marruecos ha ganado esta batalla”, una conclusión que se ha ido consolidando a partir de decisiones políticas concretas adoptadas por Estados Unidos y respaldadas posteriormente por varios países europeos, entre ellos España y Francia.
En una entrevista concedida al diario El Periódico Extremadura, Portero explica que la reciente reactivación en Madrid del diálogo sobre el Sáhara entre Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania impulsada por Estados Unidos, responde a una lectura estratégica más amplia que trasciende el marco estrictamente regional. Según el analista, este movimiento se inscribe en “la estrategia de Marruecos —y, en términos más amplios, de varios países árabes— de estrechar relaciones con Estados Unidos y con Israel”, una orientación que ha llevado a Washington a considerar a Rabat como “un socio fiable”.
Portero subraya que esa percepción de fiabilidad ha tenido consecuencias políticas directas y visibles. “Como socio fiable hace favores. El primero fue el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental”, afirma, recordando que este gesto inicial de Estados Unidos fue posteriormente respaldado por Francia, a la que define como “otro actor clave en el Magreb”. A partir de ese momento, añade, otros Estados occidentales han ido alineándose con el marco fijado por las resoluciones más recientes del Consejo de Seguridad de la ONU, que presentan la autonomía del Sáhara bajo soberanía marroquí como “la vía más realista para resolver el conflicto”.
El historiador analiza también el papel de España en este nuevo contexto y lo describe como el resultado de una estrategia previa de equidistancia entre Marruecos y Argelia. “España mantuvo una posición distinta, basada en una estrategia de equidistancia entre Argelia y Marruecos”, señala, para añadir que, en su opinión, “ningún Estado europeo está jugando hoy una carta diplomática propia” en el dossier del Sáhara. La reactivación del diálogo impulsada por Estados Unidos puede interpretarse, según Portero, como “un intento de apaciguar a Argelia”, un país que ha quedado crecientemente aislado en el escenario internacional.
En este sentido, el analista destaca que Argelia mantiene “una relación ambigua con Rusia” y que no cuenta actualmente con “un respaldo internacional significativo”, lo que explicaría los esfuerzos estadounidenses por rebajar tensiones y acercarse a Argel en un contexto internacional marcado por la rivalidad entre grandes potencias. Sin embargo, Portero es claro al señalar que este intento de equilibrio no altera el fondo del asunto.
“El bloque occidental asume que Marruecos ha ganado esta batalla”, insiste, antes de concluir que “los grandes perdedores son Argelia y, en menor medida, España”, en referencia al coste político de haber mantenido durante años una posición que hoy se revela difícil de sostener en el nuevo equilibrio regional e internacional.
Cabe recordar que el Gobierno español liderado por el socialista Pedro Sánchez respalda desde marzo de 2022 la Autonomía del Sáhara bajo soberanía marroquí.








