El diputado paraguayo Rodrigo Gamarra, presidente del Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR), destacó desde Rabat el papel central que desempeña la Cámara de Consejeros (Senado) del Reino de Marruecos en el impulso de la diplomacia parlamentaria, en el marco de su participación en el congreso de la Asociación de Senados de África, celebrado los pasados miércoles y jueves en la institución legislativa marroquí.

En una entrevista concedida a Mares30, Gamarra subrayó con claridad el posicionamiento internacional de la Cámara de Consejeros, presidida por Mohamed Ould Errachid, afirmando que «la Cámara de Consejeros de Marruecos hoy cumple un rol verdaderamente destacado y ejemplar en la diplomacia parlamentaria a nivel global», situándola como un actor clave en la articulación de relaciones entre regiones.

El responsable parlamentario paraguayo fue más allá al describir la dimensión estructural de este rol, señalando que la institución marroquí «se ha convertido en un auténtico hub parlamentario, un punto de encuentro donde convergen parlamentos de África, el mundo árabe, Europa y América Latina», lo que refuerza su función como plataforma intercontinental de diálogo político.
En este sentido, Gamarra insistió en que la Cámara de Consejeros no se limita a un espacio simbólico, sino que actúa como un mecanismo operativo de acercamiento entre regiones, al afirmar que «no es solo un espacio de intercambio, sino una plataforma activa que facilita el diálogo, acerca posiciones y genera confianza entre regiones que muchas veces no tienen canales directos de interacción tan dinámicos».

Asimismo, puso en valor la estrategia impulsada por Marruecos en este ámbito, destacando que «lo que está haciendo Marruecos, a través de su Cámara de Consejeros, es admirable: está construyendo puentes reales entre continentes, promoviendo una diplomacia parlamentaria moderna, efectiva y orientada a resultados».

Finalmente, el presidente del PARLASUR consideró que este enfoque tiene implicaciones más amplias en el equilibrio internacional, al subrayar que «ese liderazgo no solo fortalece a Marruecos en el escenario internacional, sino que también aporta estabilidad, entendimiento y cooperación entre regiones estratégicas», concluyendo que «sin duda, es un modelo que vale la pena destacar y acompañar».









