La realidad geopolítica regional y mundial se impone. Una realidad que demuestra la legalidad y viabilidad de la propuesta marroquí basada en la Autonomía para resolver el conflicto del Sáhara. Una realidad que asimilaron también los países latinoamericanos siguiendo los pasos de grandes potencias como EEUU, Alemania, Francia, España, Brasil, entre otras.
Las últimas decisiones de los dos gobiernos de Panamá y Ecuador de romper con el Polisario refleja “un reconocimiento de la realidad geopolítica actual y una apuesta por alternativas que promuevan la estabilidad y el desarrollo en la región”. Así lo ha dejado muy bien claro Gloria Young, ex-Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria y ex-Cónsul de la República de Panamá en el Reino de Marruecos, en una entrevista concedida al diario Mares30 y que se va a publicar esta semana en dos partes.
En este adelanto de la entrevista, la ex-embajadora de Panamá en Rabat considera que “la reciente decisión del Gobierno panameño de suspender las relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) es un paso significativo hacia la alineación con soluciones prácticas y viables para el conflicto del Sáhara”.
La diplomática panameña subraya al periodista Toufiq Slimani que la nueva decisión del Gobierno panameño refleja “un reconocimiento de la realidad geopolítica actual y una apuesta por alternativas que promuevan la estabilidad y el desarrollo en la región”.
De las palabras de la ex-embajadora se entiende que el próximo paso de Panamá sería el apoyo a una autonomía bajo soberanía marroquí. “El Plan de Autonomía presentado por Marruecos en 2007 ofrece una solución realista y sostenible, que ha recibido el respaldo de diversos actores internacionales”, aseguró Gloria Young.









