Gloria Young*
Ramadan
alga nocturna
todo el mar espiral
fosforescente
(Cristina Rascón, Reflejos, 2020)
Haikus
I
La mesa puesta
todas las viandas allá,
en la mezquita.
II
La parra viva
techo de sombra y luz
racimos verdes.
III
Luz derramada
delicado cobijo
la parra virgen.
IV
Jugoso aliento
cena de pájaros,
gajo de cristal.
V
Uvas de parra
vibración de luz tenue,
jugo en la boca.
VI
Espumas de sal
rugiente Atlántico,
tiran las redes.
VII
Tajín de Safi
cristales en el aire,
los peces muertos.
VIII
Danza en el maizal
rubia espiga al viento;
dulce y tibio pan.
VIX
Ronca la cigarra…
canto en la mezquita
todas las tardes.
X
Mar verde, espuma
encuentro de los peces;
frágiles vidas.
XI
Verde racimo
la boca encuentra, siempre
su dulce jugo.
XII
Los hombres aquí
el Imán recita,
ellas, ocultas.
XIII
Tiempo de orar
esta noche, creen en Dios
en la mezquita.
XIV
Otoño joven
sonrisa en el jardín,
roja tomatera.
XV
Allí, en el huerto
contonea la brisa
los frutos frescos.
XVI
Después de las siete
el hambre, se inmola
en el hogar.
XVII
Nadie recorre
el abismo profundo
salvo la noche.
XVIII
En la playa
se rompe el ayuno,
las mesas puestas.
XIX
Una pregunta:
¿Dónde pasa el viento
de Ramadan?
XX
Ciudad blanca,
ahora las gaviotas
asoman su vuelo.
XXI
Esta ciudad
lamida por los gatos,
hoy, nombra a Dios.
XXII
Hay un reflejo
en Rabat, al amanecer:
el ayuno.
XXIII
Esta mañana
se incendió el horizonte:
radiante el sol.
XXIV
Toda esta humedad
cubre la hierba verde,
en los jardines.
XXV
El olivar
nudoso en su tronco
espera la tarde.
XXVI
Cebollas blancas
para el tajín azul, de
la medianoche.
XXVII
Esa montaña
en pleno verano
esconde un secreto.
XXVIII
Pasan las horas
del ayuno en Ramadán,
seco el aliento.
XXIX
Rabat, las playas
tienen muelles de agua
donde se ora.
XXX
Tiene aroma
limonero de junio
aquí, en casa.
XXXI
Algo oculta
la niebla de madrugada:
junio en el lago.
XXXII
De viva voz
convoca el almuecín
a la oración.
XXXIII
Llama a salat
cinco veces, cinco
desde el minarete.
XXXIV
Las cigüeñas son
culpables de sus nidos
sobre el alminar.
XXXV
Inmensos nidos
las cigüeñas no perdonan
la necrópolis de Chellah.
XXXVI
Sólo hay verde
en el huerto de Rabat;
gorrión perdido.
XXXVII
En Ramadán
el color de las rosas
sigue encendido.
XXXVIII
Rompo ayuno
en la playa que besa
los pies desnudos.
XXXIX
La luna rota
entra por la ventana.
¡A orar! Se dijo.
XLI
La red recoge
peces del desayuno
y el río, llora.
XLII
En Ramadán
a veces, la noche
no se escucha.
XLIII
La luna traga
el camino de oración
así, espera.
XLIV
Entre las rosas
un grillo campestre
salta y canta.
XLV
Declama Imán,
voces milenarias
siguen tu eco.
XLVI
Tras las rocas
la espléndida hierba
florece en mayo.
XLVII
En la mezquita
se acerca el tiempo de orar,
nadie las mira.
XLVIII
Tiembla la rama
y sus flores naranjas:
alas de aves.
XLIX
Tira las redes,
el Atlántico ofrece
sus peces muertos.
L
Apio y tomates
garbanzos y lentejas;
ahh, ¡la harira!
LI
Miel y sésamo
masa de almendras
hmm, la chebbakia…
LII
Todos los dulces;
sus aromas en mayo
penetrantes.
LIII
Eid al-Fitr
en el Café Hafa:
mar y cielo azul.
*Ex-Embajadora y poetisa.
Estos dulces versos de La escritora panameña Gloria Young figuran en el poema titulado Haikus publicado en el libro “Conquista del Aware”.
Como viene en la presentación de dicho libro, Gloria es una escritora panameña que mira África con instrumentos poéticos de la cultura japonesa. Conquista del Aware es, sin lugar a dudas, poesía de amoroso y fecundo diálogo intercultural. Su título condensa la conquista esencial del poemario: el aware, emoción profunda provocada por la contemplación de la naturaleza y la existencia humana. Gloria Young con sencillez y sutileza nos entrega escenas inolvidables, plenas de sonido, olor, color, calor, sabor y significación universal: A borbotones / mojando los rostros: / el oasis verde y confirma con calidad estética y refinamiento espiritual el alcance de la poesía para el impulso vital del ser humano.









