La Unión Europea ha dado este miércoles un paso de alto calado político y comercial al publicar en el Diario Oficial de la Unión Europea la modificación de las reglas de origen que permite al Reino de Marruecos extender los beneficios arancelarios de su Acuerdo de Asociación con la UE a los productos agrícolas y pesqueros procedentes del Sáhara. La decisión supone la eliminación práctica de la obligatoriedad de un etiquetado diferenciado y consolida la integración de estos productos en el marco comercial euro-marroquí bajo control de las autoridades aduaneras marroquíes.
La modificación afecta al Protocolo número cuatro del Acuerdo de Asociación entre Marruecos y la Unión Europea y establece que los productos originarios de este territorio, siempre que estén sometidos al control de las autoridades aduaneras del Reino de Marruecos, se beneficiarán de “las mismas preferencias comerciales que las concedidas por la UE a los productos cubiertos por el Acuerdo de Asociación”, según INFOBAE.
En la práctica, Bruselas reconoce la aplicabilidad del régimen preferencial sin introducir distinciones territoriales adicionales en el etiquetado, un punto largamente explotado por el Frente Polisario y por determinados lobbies agrícolas españoles para tratar de frenar la entrada de productos marroquíes en el mercado europeo.
Este giro normativo llega después de que, el pasado 26 de noviembre de 2025, el Parlamento Europeo rechazara una objeción destinada a bloquear el reglamento de etiquetado. La iniciativa obtuvo 359 votos a favor de frenarlo, uno menos de los 360 necesarios para prosperar, lo que dejó vía libre a la Comisión Europea para avanzar en la modificación ahora publicada. Con este movimiento, la Unión Europea sortea además la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 4 de octubre de 2024, que había anulado el acuerdo comercial por no diferenciar explícitamente los productos procedentes del Sáhara. Así la UE deja muy claro que el Sáhara es un territorio marroquí.
El impacto económico de la decisión se inscribe en un contexto de intercambios comerciales crecientes entre Marruecos y España. Según los últimos datos del ICEX, correspondientes al periodo comprendido entre enero y noviembre de 2025, España importó desde Marruecos cereales por un valor de 3,7 millones de euros, moluscos y crustáceos por más de 3,3 millones, quesos por 1,9 millones y frutas por 1,7 millones de euros, entre otros productos frescos. Estas cifras, aunque relevantes para el sector agrícola y pesquero, siguen situándose muy por debajo de las grandes partidas importadas desde Marruecos hacia el mercado español, como los combustibles, con 46,4 millones de euros, los automóviles, con 28,6 millones, y los productos de la industria farmaquímica, con 23,9 millones, que constituyen los tres principales sectores de importación, agregó INFOBAEINFOBAE.
La decisión publicada por la Unión Europea refuerza así la posición de Marruecos como socio estratégico y fiable en el espacio euromediterráneo, debilita la estrategia separatista del Polisario en las instituciones europeas y supone un revés para los grupos de presión agrícolas españoles que habían convertido el etiquetado del Sáhara en una herramienta de competencia desleal. Al mismo tiempo, consolida un enfoque pragmático de Bruselas, más atento a la estabilidad de sus acuerdos comerciales y a la seguridad de las cadenas de suministro que a las presiones ideológicas dentro del Parlamento Europeo.








