20 junio 2026 / 00:17

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Hilale en el Consejo de Seguridad: Marruecos denuncia la instrumentalización de las vías marítimas internacionales como cartas de presión y de chantaje

mares30fez - abril 28, 2026

El embajador, representante permanente de Marruecos ante las Naciones Unidas, Omar Hilale, afirmó ante el Consejo de Seguridad el lunes que Marruecos denuncia la instrumentalización de los estrechos y de las vías marítimas como cartas de presión y de chantaje.

 

Durante un debate abierto de alto nivel sobre la seguridad marítima, presidido por el ministro de Asuntos Exteriores bareiní, Abdullatif bin Rashid Al-Zayani, cuyo país asume la presidencia del Consejo durante el mes de abril, Hilale se indignó ante las amenazas veladas de cerrar el estrecho de Ormuz, considerado una «arteria vital» para el suministro energético en todo mundo.

 

Calificando la situación actual de «profundamente preocupante», el embajador subrayó que ningún Estado, cualesquiera que sean sus pretensiones de legitimidad, tiene derecho a tomar al mundo como rehén debido a sus vías marítimas. «Los mares son un patrimonio común de toda la humanidad y no cartas de chantaje en manos de quienes erigieron la hostilidad en doctrina política desde hace décadas», declaró.

 

Además, Hilale condenó con la mayor firmeza los ataques perpetrados en el mar de Arabia, el golfo de Adén y el mar Rojo por grupos armados al servicio de algunos países, calificándolos de violaciones flagrantes del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Afirmó que el Reino de Marruecos denuncia con firmeza estos ataques odiosos contra buques comerciales que no se justifican por ninguna lógica política o ideológica.

 

En este contexto, el embajador instó a la comunidad internacional a asumir su «responsabilidad histórica», afirmando que es inaceptable permitir que la geografía sea tomada como rehén de la ideología y que las vías marítimas se conviertan en armas en manos de países que, desde hace décadas, hacen de la desestabilización, la injerencia en los asuntos de otros y el apoyo a milicias armadas una política regional, al tiempo que se hace caso omiso de sus obligaciones internacionales y de los llamamientos de la comunidad internacional.

 

Hilale subrayó que la seguridad marítima ya no es una cuestión secundaria, sino un pilar esencial de la arquitectura de la paz y la seguridad internacionales, y recordó que más del 90% del comercio mundial transita por mares y océanos. Toda vulneración de la libertad de navegación o de la seguridad de los estrechos constituye así un «ataque directo a las economías de los pueblos y a sus medios de subsistencia», añadió.

 

Por otra parte, el embajador recordó la situación geográfica excepcional de Marruecos, en la encrucijada de África y Europa y en las orillas del estrecho de Gibraltar, uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo, y subrayó que para el Reino la libertad de navegación no es «una elección diplomática», sino una obligación legal y un compromiso existencial dictado por la geografía, la historia y la preservación de una prosperidad compartida.

 

En este sentido, expresó el firme y continuo compromiso del Reino con los principios del derecho internacional del mar, y destacó la contribución concreta y efectiva de Marruecos al mantenimiento de la seguridad marítima regional e internacional, mediante su implicación en los sistemas de cooperación marítima y la lucha contra el contrabando a lo largo de sus costas y las de sus socios.

 

En este marco, recordó el impulso considerable dado por Su Majestad el Rey Mohammed VI a través de la Iniciativa Real Atlántica, que abre el acceso al océano Atlántico a los países del Sahel, y señaló que esta iniciativa encarna el espíritu de solidaridad, integración económica y desarrollo compartido, transformando la geografía de un obstáculo en una oportunidad al servicio de las poblaciones de la región.

 

Asimismo, Hilale puso de relieve el Proceso de los Estados africanos atlánticos, que reúne a más de veinte Estados costeros del litoral atlántico africano, y añadió que este marco innovador erige la seguridad marítima a pilar fundamental de la cooperación, y reforzó la coordinación entre los Estados miembros en los ámbitos de la vigilancia marítima, la lucha contra la delincuencia transnacional y la protección de los recursos marinos compartidos.

 

Gracias a esta iniciativa, el Atlántico africano se transforma de un «espacio de vulnerabilidad» en un «espacio de solidaridad y seguridad compartida», lo que ofrece perspectivas de estabilidad y desarrollo para África y el mundo, prosiguió.

 

Asimismo, Hilale reafirmó el compromiso pleno del Reino, junto con la comunidad internacional, de reforzar la seguridad de las vías marítimas vitales, preservar la libertad de navegación internacional y proteger el derecho internacional del mar frente a cualquier violación.

 

Concluyó instando al Consejo de Seguridad a adoptar las posturas claras que exige la situación actual, y advirtió que «lo que hoy amenaza nuestros mares amenazará mañana nuestra estabilidad colectiva». 

Categorías : Geopolítica Internacional