Mohamed Charbi
El Hispanismo en Marruecos ha perdido a muchos grandes hispanistas marroquíes que han contribuido significativamente a la consolidación de la presencia del español en Marruecos.
Entre los íconos del Hispanismo marroquí que nos dejaron, encontramos al gran hispanista marroquí Saïd Jedidi que falleció el 27 de septiembre de 2025. Jedidi fue uno de los fundadores de la prensa hispanohablante en Marruecos.

El difunto Saïd Jedidi cursó su enseñanza secundaria en Tetuán, antes de proseguir sus estudios universitarios en Inglaterra y España. Posteriormente, se incorporó a la sección española de la RTM, donde ejerció como redactor jefe y jefe de departamento.
Su perfecto dominio del español le abrió las puertas de la corresponsalía para numerosos medios de comunicación extranjeros, como por ejemplo el diario español “El País”, la cadena “Televisa-Galavisión” e “Inforred” (México).
Tras una destacada carrera en el ámbito audiovisual, el difunto continuó su labor en la escritura y la edición, fundando “L’Opinion Semanal” y “La Mañana”, animando el blog “Con Acento Marroquí” y el sitio web de información en español “InfoMarruecos”.
Jedidi impartió numerosas intervenciones en universidades de Marruecos y del extranjero, y realizó frecuentes estancias en países hispanohablantes, especialmente en Argentina y España.

Paralelamente a su carrera periodística, Saïd Jedidi se destacó también como escritor en lengua española. Fue autor de varias obras literarias, entre ellas Yamna o memoria íntima y Grito primal, que figuran en diversos centros de documentación universitaria.


El difunto fue condecorado con la Orden del Mérito por España, en reconocimiento a sus esfuerzos por acercar a los telespectadores marroquíes al idioma español a través de los telediarios que presentó durante tres décadas.
Testimonio de Fikri Soussan (profesor del Departamento de Hispánicas de Fez)
Durante décadas, Said Jedidi fue más que un periodista: fue un puente entre Marruecos y el mundo hispanohablante. En su voz vibrante y en su prosa directa convivieron la pasión del comunicador y la lucidez del narrador.
Quien lo escuchó en los telediarios en español de la Radio Televisión Marroquí sabe que no se trataba solo de informar. Su castellano, claro y firme, portaba el ritmo de quien conoce dos orillas y sabe traducir, no solo palabras, sino mundos. Como corresponsal de El País, de Galavisión o de la Agencia Alemana de Prensa, como fundador de La Mañana y del suplemento en español de La Opinión, o como conferenciante en universidades y centros culturales Cervantes, Jedidi ejerció una diplomacia cultural sin etiquetas: la de acercar pueblos desde la palabra.

Su trayectoria está marcada por reconocimientos de alto nivel —la Encomienda Española al Mérito Civil, el Wissam Alauita de Orden Principal—, pero más allá de las condecoraciones, queda el trabajo constante de tender puentes. Lo hizo en la prensa, la radio y la televisión, y lo prolongó en su obra literaria.
En sus novelas escritas en castellano, como Grito primal, Autodeterminación de invernadero, Precintado, Yamna o Memoria íntima y 11-M: Madrid 1425, se reconoce la huella de un autor impulsivo, apasionado, que no elude el compromiso político y moral.
En Grito primal, por ejemplo, plasma la convivencia y las tensiones entre culturas en un Tetuán atravesado por memorias coloniales y deseos de libertad. Sus personajes, como Hach Ahmed Ben Alí o Marta, encarnan esa compleja relación entre españoles y marroquíes, marcada por la historia, pero abierta a la reconciliación.
Jedidi defiende, con la naturalidad de quien lo vive, que el Marruecos marroquí no debe excluir a quienes nacieron en su tierra sin compartir su nacionalidad, y que el respeto mutuo es más fuerte que cualquier frontera. Esa mirada, que rehúye simplificaciones, refleja su convicción de que la identidad es un territorio mestizo, hecho de encuentros y memorias compartidas.
Su estilo, de frases cortas y directas, refleja una personalidad sin rodeos. No hay complacencia en su escritura: hay urgencia por decir, por testimoniar, por dejar constancia. Tanto en la ficción como en su labor periodística, Jedidi entendió que contar una historia es, también, un acto de memoria.
Hoy, al mirar su legado, no vemos solo al presentador que informaba desde Rabat o al corresponsal que cubría el Magreb para medios internacionales. Vemos a un mediador cultural que supo escuchar, traducir y transmitir sin renunciar a la verdad de su experiencia. Su voz sigue siendo, para muchos, el eco de una época en la que el español sonaba en Marruecos con una cadencia propia, sin imitación ni subordinación.
En tiempos en que las relaciones entre las dos orillas del Estrecho requieren gestos claros y voluntades firmes, recordar a Said Jedidi es recordar que el periodismo y la literatura pueden ser más que oficios: pueden ser puentes que resisten al tiempo y a las mareas.
Testimonio de Jorge Bernabé Lobo Aragón (poeta y escritor argentino)
Hoy quiero rendir homenaje a un hermano de letras que partió dejando en nosotros un vacío inmenso: Said Jedidi, periodista y escritor, pionero en difundir la palabra en lengua española desde Marruecos. Con generosidad infinita, Said abrió siempre las puertas de Info Marruecos a mis publicaciones, permitiendo que mis palabras viajaran más allá de las fronteras. Aunque nunca lo conocí personalmente, su amistad y su gesto constante de publicar mis escritos me hicieron sentirlo cercano y fraterno. Su respeto y su compromiso con la palabra me acompañarán por siempre.

Su partida me causa honda tristeza, pero también me deja la certeza de que su voz no se extingue. Said vive en cada artículo publicado, en cada lector que lo recordó, en cada escritor que encontró en él un puente fraterno. Desde Tucumán, Argentina, elevo mi oración y mi agradecimiento eterno. Seguiré publicando en Info Marruecos como testimonio de respeto a su memoria y como continuidad del legado que él nos dejó. Con la tinta aún temblorosa del dolor, me atrevo a escribirles estas líneas. La noticia de la partida de Said me ha dejado una herida profunda, como si un hermano de letras hubiera cerrado sus ojos dejando en el aire su voz de eternidad. Said fue para mí más que un periodista: fue un puente luminoso entre Marruecos y mi tierra argentina y mi Provincia Tucumán.
Desde Info Marruecos abrazó mis palabras y las compartió con generosidad infinita, como quien sabe que la palabra no tiene fronteras y que el idioma es un río que nos une. Aunque no tuve la dicha de conocerlo personalmente, su enorme generosidad al publicar todos mis escritos a lo largo del tiempo me permitió sentirlo siempre cercano. Ese vínculo, tejido con respeto y confianza, ha sido para mí una prueba de hermandad entre nuestras tierras y culturas.
En nombre propio y en nombre de mis amigos poetas que siempre me acompañan en la pluma, deseo rendirle homenaje: “Los hombres buenos no mueren, se transforman en brisa, en mar, en voz, en memoria, y habitan para siempre en los que escriben y aman. “Un poeta, escritor o periodista no se despide, se multiplica en cada palabra, se enciende en cada lector, y en cada corazón agradecido sigue escribiendo desde la eternidad.” Said no se ha ido del todo. Vive en cada texto publicado, en cada lector que encontró en sus páginas un motivo de reflexión, en cada escritor que, como yo, le estará eternamente agradecido por abrirle un espacio con respeto y amistad. A su familia: Reciban mi más hondo pésame, mi oración sincera y el compromiso de seguir honrando su memoria en cada palabra que publique, como si aún siguiera extendiéndome su mano generosa desde InfoMarruecos. Con afecto, respeto y admiración.
Testimonio de Abdelhay Korret (periodista y escritor marroquí)
En la triste tarde del domingo, el destino bajó su telón sobre una trayectoria fecunda con la partida del periodista y escritor, y querido amigo, Said Jedidi, uno de los grandes pioneros del periodismo en lengua española en Marruecos, y una voz que durante décadas encarnó el encuentro civilizatorio entre las dos orillas del Mediterráneo.
Su ausencia no es solo la pérdida de una persona, sino el apagarse de toda una escuela periodística y cultural que construyó su presencia con paciencia y serenidad, dejando una huella imborrable en la memoria periodística marroquí.
Recuerdo el último encuentro con él en la residencia del consejero cultural de la Embajada de España en Rabat hace unos meses, donde compartimos una velada amistosa con un grupo de periodistas marroquíes hispanohablantes. Fue un momento de comunicación profunda, cuando le entregué una copia de mi nuevo libro, aún en revisión y que se publicará en español. Said había aceptado revisarlo y redactar su prólogo. No fue un simple gesto profesional, sino la prolongación de un vínculo humano y fraternal que nos unía desde hacía años.
Conocí a Said Jedidi como un hombre bondadoso, de rostro siempre sonriente, humilde en su trato, aunque su nombre fuera influyente en el periodismo marroquí. Nuestras raíces comunes en Tetuán, ciudad de alma andalusí que ha dado generaciones de intelectuales y periodistas, hicieron nuestra relación más cercana. Nos encontrábamos como hijos de una misma ciudad, respirando de una memoria compartida y recuperando su historia milenaria forjada en el mestizaje cultural.
La primera vez que lo vi fue en una actividad cultural en el Instituto Cervantes. Yo era entonces un joven entusiasta, y al hablar conmigo reconoció en mi acento que era de Tetuán. Sonrió con esa expresión que nunca lo abandonaba, y me regaló su libro traducido al español: El Profeta Muhammad (la paz sea con él) y la cultura de la tolerancia y la convivencia. Fue un momento que quedó grabado en mi memoria, porque me reveló que estaba ante un hombre que no concebía el periodismo como un simple oficio, sino como un mensaje ético y espiritual orientado a tender puentes.

Said Jedidi no fue un periodista cualquiera, sino una escuela completa en sí mismo, de la que se nutrieron generaciones de comunicadores. Cuando éramos niños, seguíamos los noticiarios en español en la televisión pública marroquí, y su voz estaba presente en nuestros hogares, reflejando la imagen de Marruecos al mundo hispano. A través de él aprendimos que el periodismo podía ser un puente cultural y no solo un instrumento para transmitir noticias.
Con el tiempo lo conocí de cerca, como periodista y escritor, y descubrí que lo que veíamos en la pantalla era un fiel reflejo de su carácter en la vida real: serenidad, profundidad y la convicción sincera de que la comunicación debía servir a la unión y no a la división.
El fallecido desempeñó un papel clave en el impulso del periodismo en lengua española en Marruecos, convirtiéndolo en un espacio de interacción con el vecino ibérico. No fue solo un transmisor de acontecimientos, sino un auténtico arquitecto de la aproximación marroquí-española a través de los medios.
Apoyó de manera decisiva al portal Anbaae Express, especialmente en la traducción de artículos al español. No lo hacía como un deber pasajero, sino con la firme convicción de que la comunicación debía ser un espacio para lo compartido entre ambas orillas.
Hablar de Said Jedidi es hablar de un hombre que supo reunir periodismo y literatura, traducción y escritura, pertenencia nacional y dimensión humana. Hijo de Tetuán, llevó siempre el espíritu andalusí en cada proyecto periodístico, y lo hizo tangible en artículos, coberturas, libros e incluso en sus actitudes. Vivió aferrado a la idea de que Marruecos no podía encerrarse en sí mismo, sino que formaba parte de un espacio más amplio regido por la memoria común con España y el mundo hispanohablante.
Fue de los primeros en creer que el español en Marruecos no era solo un legado colonial, sino una ventana cultural, y por ello hizo del periodismo en esta lengua un proyecto estratégico para el diálogo transfronterizo. Pertenece a una generación que consideraba que los medios podían redefinir las relaciones internacionales mediante un discurso humano y cultural. No se dejó arrastrar por la algarabía de los eslóganes, trabajó en silencio, convencido de que el verdadero impacto es aquel que se acumula en la memoria y perdura con el tiempo.
Su partida hoy me devuelve a años de conversaciones con él: sobre el futuro de los medios, sobre el lugar de Marruecos en el mapa cultural mediterráneo, sobre la responsabilidad del periodista en tiempos de crisis. Siempre defendió que el periodismo no era un lujo ni un simple empleo burocrático, sino un compromiso ético que exige valentía y claridad de visión. Eso es lo que plasmó en su trayectoria, tanto en la televisión pública como en sus escritos o en el apoyo a proyectos periodísticos jóvenes.
Con su muerte, Tetuán pierde a uno de sus hijos más fieles, y Marruecos a una de las voces periodísticas que asumieron la difícil tarea de transmitir al mundo hispano la voz de la nación sin perder el calor del arraigo a la tierra. Fue un puente entre culturas y la prolongación de una escuela periodística que siempre soñamos que se consolidara en nuestro país.
Al despedir a Said Jedidi, no solo despedimos a un amigo o colega, sino a una parte de la memoria colectiva que configuró un rostro particular para el periodismo marroquí. Su voz en los informativos en español, sus libros traducidos, sus artículos, quedarán como testigos de una trayectoria de décadas, y su figura como referente para las próximas generaciones que creen que la comunicación puede ser un proyecto humano.

Que Dios tenga en su gloria a Said Jedidi y lo acoja en su paraíso. Su rostro sonriente, su bondad y su sinceridad seguirán siendo huellas luminosas en la historia del periodismo marroquí, y Tetuán seguirá orgullosa de haber dado a luz a un hombre que tendió puentes de afecto y acercamiento tanto en lengua árabe como en la de Cervantes.
Referencias:
*“Fallece Saïd Jedidi, uno de los fundadores de la prensa hispanohablante en Marruecos”. Mares30. 28 de septiembre de 2025.
Fallece Saïd Jedidi, uno de los fundadores de la prensa hispanohablante en Marruecos
*“Fallece el periodista y escritor Saïd Jedidi”. MAP. 28 de septiembre de 2025.
https://www.mapnews.ma/es/actualites/sociedad/fallece-el-periodista-y-escritor-sa%C3%AFd-jedidi
*Fikri Soussan. “Said Jedidi: el puente que habló en español”. InfoMarruecos. 11 de agosto de 2025.
https://infomarruecos.ma/said-jedidi-el-puente-que-hablo-en-espanol-por-fikri-soussan/
*Jorge Bernabé Lobo Aragón. “En memoria de Said Jedidi y a su querida familia”. InfoMarruecos. 16 de octubre de 2025.
https://infomarruecos.ma/en-memoria-de-said-jedidi-para-infomarruecos-y-a-su-querida-familia-por-dr-jorge-bernabe-lobo-aragon/
*Abdelhay Korret. “Said El Jadidi, el eco de Tetuán en la prensa marroquí en español”. Atalayar. 28 de septiembre de 2025.
https://www.google.com/amp/s/www.atalayar.com/opinion/abdelhay-korret/said-jadidi-eco-tetuan-prensa-marroqui-espanol/20250928210104218819.amp.html









