El presidente delegado de la Fundación Lalla Asmaa, Karim Essakalli, destacó, este viernes en Rabat, el compromiso incansable y la benevolencia de Su Alteza Real la Princesa Lalla Asmaa, presidenta de la Fundación Lalla Asmaa, para ofrecer a los niños sordos un futuro más digno.
Al intervenir en la ceremonia de apertura del I Congreso Africano sobre la Implantación Coclear en Niños, presidida por Su Alteza Real la Princesa Lalla Asmaa, Essakalli subrayó, en este sentido, que el programa NASMAA, impulsado por Su Alteza Real, no es un simple programa sino un juramento que promete que ningún niño será excluido.
Así, indicó que todas las operaciones quirúrgicas, los implantes cocleares, los dispositivos médicos y la escolarización son completamente gratuitos y ofrecidos para que la esperanza nunca sea financieramente inaccesible.
Gracias a NASMAA, afirmó, cientos de niños pudieron liberarse de la carga de la sordera, y añadió que, gracias a las misiones «Unidos, nos oímos mejor», estos milagros también llegaron a África, Oriente Medio y Sudamérica.
Destacando esta dinámica que se inscribe plenamente en la visión de Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios le asista, quien concede una atención particular a la salud y a la educación tanto en Marruecos como en el marco de la solidaridad africana, Essakalli precisó que las cifras relativas a los esfuerzos de la Fundación Lalla Asmaa son de lo más satisfactorias: 850 niños implantados en Marruecos, 341 niños operados fuera de Marruecos y 21 países reconocen la pericia marroquí.
«Detrás de cada cifra hay una risa recuperada, una madre que llora de alegría, una familia que vuelve a soñar. Pero permitir la audición es solo el comienzo, naturalmente se requiere una educación», insistió.
Además, informó que cada año 400 alumnos avanzan en las escuelas de la Fundación Lalla Asmaa, antes de señalar que en las ciudades de Rabat, Tánger y Mequínez, 28 clases especializadas, desde preescolar hasta bachillerato, les ofrecen un lugar que ayer aún les era inaccesible. A estas se suman 6 clases de formación profesional, donde se construyen oficios, talentos, futuros, dijo.
«Y en la enseñanza superior: 48 licenciaturas, 11 másteres, 1 doctorado y 2 doctorandos en formación, que demuestran que el silencio nunca es un límite, sino un punto de partida», continuó.
Essakalli resaltó, además, que la Fundación Lalla Asmaa trabaja sin descanso en la esperanza de que un día ningún niño africano sea condenado al silencio.
Tras poner de relieve la importancia de este I Congreso Africano sobre la Implantación Coclear en Niños, estimó que se trata de un evento sin precedentes «donde la ciencia se convierte en portadora de ternura, donde las competencias de todo el continente se unen para que ningún niño permanezca prisionero del silencio».
Al margen de este importante encuentro, indicó, se imparte un curso de disección en huesos pétreos humanos en la Facultad de Medicina y Farmacia de Rabat, que ofrece a los cirujanos africanos un espacio privilegiado para perfeccionar su práctica y enriquecer su pericia.
«Este congreso nos reúne alrededor de una verdad simple: cuando un niño oye por primera vez, son años de esfuerzos los que llegan a su término», explicó, señalando que este evento es también la ocasión de rendir homenaje a los cirujanos, audiólogos, logopedas, maestros, investigadores, voluntarios y a todos los actores que trabajan en la sombra, quienes día tras día hacen nacer estos milagros.









