Entrevistada por Toufiq Slimani
En el marco del Proyecto de Ramadán de Mares30—Entrevistas ramadanescas con hispanistas marroquíes—, la hispanista y diplomática marroquí Ikram Chahine, actual Cónsul General del Reino de Marruecos en Tarragona, concede esta entrevista especial al diario Mares30. Se trata de una de las destacadas diplomáticas marroquíes que combinan una sólida formación universitaria en estudios hispánicos con una trayectoria dentro del servicio diplomático, lo que le permite ofrecer una mirada singular sobre las relaciones culturales entre Marruecos y España.

Respetada tanto entre los periodistas e investigadores del hispanismo marroquí como entre la comunidad marroquí en España, Chahine ha impulsado iniciativas académicas destinadas a reforzar los vínculos entre ambas orillas, como el proyecto de la Cátedra sobre Marruecos en la Universitat Rovira i Virgili (Tarragona), que busca fortalecer la cooperación universitaria y cultural entre los dos países.
En esta conversación, reflexiona sobre su relación personal con la lengua española, el estado actual del hispanismo marroquí y las perspectivas futuras de la cooperación cultural entre Marruecos y España.
1.Primer contacto con la lengua española. ¿Podría describirnos su primer contacto con la lengua española y los factores —personales, familiares o contextuales— que influyeron en su decisión de estudiarla?
Mi primer contacto con la lengua española se remonta a mi infancia. Desde muy pequeña viajaba con mis padres a España; pasábamos allí nuestras vacaciones y ese contacto frecuente despertó en mí una atracción natural tanto por el idioma como por la cultura. Recuerdo especialmente un viaje a Barcelona cuando tenía apenas cuatro años, acompañando a mi padre por motivos de trabajo. Aún conservo en la memoria la primera palabra que aprendí en español: el número veinticuatro, que era el número de nuestro piso en Las Ramblas. Me hacía mucha ilusión tocar el telefonillo y decirlo correctamente para que nos abrieran la puerta.
Con el paso del tiempo, esa curiosidad infantil se transformó en una decisión consciente. Elegí continuar mis estudios superiores en España, concretamente en Málaga, donde viví diez de los mejores años de mi vida. El primer año de universidad fue especialmente exigente, ya que aún no dominaba plenamente la lengua. Sin embargo, gracias al apoyo y la convivencia diaria con mis compañeras de piso, pude perfeccionar rápidamente mi español, que había comenzado a estudiar apenas unos meses antes de iniciar la carrera.
Ese proceso de aprendizaje, que comenzó como una experiencia afectiva y familiar, se convirtió con el tiempo en el eje central de mi trayectoria intelectual y profesional.
2. Estado actual del hispanismo marroquí. Desde su experiencia acumulada como estudiante, hispanista y diplomática, ¿cómo evalúa el estado actual del hispanismo marroquí desde su perspectiva diplomática e intelectual?
Aunque no pertenezco directamente al ámbito académico o de investigación, por mi trayectoria y mi trabajo he seguido de cerca la evolución del hispanismo marroquí. Considero que hoy se encuentra en un momento positivo, con una base sólida y un interés creciente por la lengua y la cultura hispana en Marruecos.
El español sigue ocupando un lugar importante en nuestras universidades, y existen estructuras que contribuyen activamente a su promoción. En este sentido, el papel del Instituto de estudios Hispano-Lusos de la Universidad Mohammed V era especialmente relevante, ya que impulsaba iniciativas académicas y culturales que refuerzan los vínculos con el mundo hispanohablante.
Asimismo, me gustaría destacar la creación de la Cátedra en la Universitat Rovira i Virgili, una iniciativa que tuve el honor de promover y que aspira a desempeñar un papel activo en el fortalecimiento de las relaciones académicas y culturales entre Marruecos y España. Este tipo de proyectos demuestran que la cooperación institucional es clave para el futuro del hispanismo.
En resumen, el hispanismo marroquí tiene buenas bases y un gran potencial. Lo importante ahora es seguir creando puentes y oportunidades de colaboración que beneficien a ambas orillas.
3. Percepción actual de España. ¿Cómo percibe hoy a España, tanto desde una perspectiva cultural e intelectual y diplomática como desde su posición de hispanista marroquí, en un contexto marcado por transformaciones políticas, sociales y geoestratégicas?
España es un país dinámico y en constante transformación, que ha sabido consolidar su diversidad cultural como una de sus principales fortalezas. Desde el punto de vista cultural, España sigue siendo un referente en el espacio europeo, mediterráneo e iberoamericano, con una vida cultural rica, abierta y en diálogo permanente con América Latina y con el norte de África.
En el contexto actual, marcado por cambios políticos, sociales y geoestratégicos, España desempeña un papel clave en el Mediterráneo. La relación con Marruecos es estratégica y multidimensional, no solo en el ámbito político y económico, sino también en lo educativo, cultural y humano.
Desde mi experiencia personal y profesional, veo una España cada vez más consciente de la importancia de su vecindad sur y de su relación con nuestro país. Creo que el conocimiento mutuo, el respeto y la cooperación académica y cultural son herramientas fundamentales para afrontar juntos los desafíos comunes. Más allá de las coyunturas, lo que debe prevalecer es una visión de futuro basada en la confianza y el diálogo permanente entre ambas orillas.
4. Frustración y realidad institucional ¿Existe, a su juicio, un sentimiento de frustración entre los especialistas e interesados por lengua y cultura españolas en Marruecos ante el nivel de apoyo, visibilidad y dedicación que recibe el español actualmente en las universidades y las instituciones públicas?
Creo que más que frustración, hay conciencia de los retos que enfrenta el español en Marruecos. Algunos especialistas desearían más apoyo o visibilidad, pero también sabemos que el español mantiene una presencia importante en las universidades y los institutos.
El verdadero desafío es seguir trabajando en cooperación y crear oportunidades que refuercen el papel del español y su valor cultural y educativo en el país.
5. Causas del retroceso o estancamiento del español. ¿Cuáles considera que son las principales razones históricas, políticas, educativas y culturales que explican la situación actual de la lengua española en Marruecos y su pérdida —o estancamiento— de peso relativo frente a otras lenguas extranjeras?
A mi juicio, no creo que se pueda hablar de un retroceso del español en Marruecos. Por ejemplo, la red de los Institutos Cervantes en el país, una de las más grandes del mundo, demuestra que cada vez, más personas se interesan por aprender español.
Por otro lado, también se observa un creciente número de estudiantes marroquíes que eligen continuar sus estudios superiores en universidades españolas, lo que refleja un interés real y sostenido por la lengua española.
Más que causas de estancamiento, diría que la situación actual refleja un proceso de diversificación lingüística y cultural en Marruecos. El español sigue teniendo un papel relevante, y su presencia se fortalece gracias a la cooperación académica, los intercambios culturales y el interés de los estudiantes por conectar con España y con el mundo hispanohablante.
6. La paradoja Marruecos–España. ¿Cómo interpreta la aparente paradoja entre el notable fortalecimiento de las relaciones políticas, económicas, diplomáticas, comerciales y de cooperación en materia de seguridad e inteligencia entre Marruecos y España, y la ausencia de un impacto equivalente en las relaciones culturales, educativas y universitarias?
Creo que no es tanto una paradoja como un reflejo de la realidad de nuestras prioridades. Es verdad que las relaciones políticas, económicas y de seguridad entre Marruecos y España han avanzado mucho y de manera muy visible, mientras que los ámbitos culturales, educativos y universitarios requieren un trabajo más gradual y sostenido.
En mi experiencia, proyectos como la Cátedra sobre Marruecos en la Universitat Rovira i Virgili (Tarragona) muestran que la cooperación académica y cultural está creciendo, aunque quizás de forma menos rápida o mediática que otros tipos de cooperación. Lo importante es que se están creando bases sólidas para que estas relaciones culturales y educativas sigan fortaleciéndose en el futuro.
7. Perspectivas de futuro. En un contexto internacional caracterizado por la hibridez, la inestabilidad y la volatilidad, ¿ se declara usted optimista o pesimista respecto al futuro de la lengua española en Marruecos, y qué condiciones considera necesarias para revertir o consolidar su presencia?
Yo siempre optimista, soy optimista sobre el futuro del español en Marruecos. El interés por la lengua española y la cultura hispana sigue creciendo, y cada vez se crean más iniciativas de cooperación y actividades culturales que acercan el idioma y la cultura a la sociedad. Mantener y ampliar estas oportunidades será clave para consolidar su presencia.
Para concluir, quiero agradecer sinceramente a Toufik Slimani por invitarme a esta tertulia ramadanesca y por su labor constante en favor del hispanismo en Marruecos, y cuyo compromiso inspira a nuevas generaciones de estudiantes y profesionales. Iniciativas como esta nos recuerdan la importancia del diálogo cultural y académico, y nos motivan a seguir promoviendo el español y su cultura en nuestro país.









