20 junio 2026 / 00:07

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Instrumentalización política del Sáhara: un nuevo ataque contra las exportaciones agrícolas de Marruecos

mares30 - junio 28, 2025

Tanto va el cántaro al agua, que al final se rompe, dice el refrán. Lo mismo se repite con los lobbies agrícolas españoles y europeos quienes usan el tema del Sahara con fines sectoriales y personales sin presentar pruebas. Todos se rompen al final. Esta semana, algunos representantes de asociaciones agrícolas europeas —FEPEX, COEXPHAL y EUCOFEL— han intensificado su campaña de presión en Bruselas, buscando vincular políticamente la cuestión del Sáhara marroquí con el crecimiento sostenido y legítimo de las exportaciones hortofrutícolas del Reino, en particular el tomate.

 

“Responsables de FEPEX, de la Asociación Integrada COEXPHAL y de la Asociación Frutas y Hortalizas Europa, EUCOFEL, se han reunido esta semana con europarlamentarios de los distintos grupos políticos (Grupo Popular, Socialistas, Renovar Europa, La Izquierda e Identidad y Democracia), en Bruselas, para trasladarles la trascendencia de que se apliquen, de forma eficaz e íntegra, las dos sentencias del Tribunal de Justicia de la UE sobre el Sahara Occidental del 4 de octubre de 2024 y de que se aplique, también, de forma eficaz, el Acuerdo de Asociación de la UE con Marruecos, para garantizar la supervivencia del sector de tomate en España, cuya producción ha caído un 31% en la última década y la exportación un 25%, frente a un crecimiento del 269% de la importación de Marruecos”, alegó un comunicado de FEPEX.

En sus reuniones con eurodiputados de diferentes grupos políticos del Parlamento Europeo, estas organizaciones han intentado presentar la evolución del comercio agrícola entre Marruecos y la UE como una “amenaza” para la producción europea, especialmente la española, obviando por completo el marco legal del Acuerdo de Asociación UE-Marruecos y el derecho soberano del Reino a desarrollar sus regiones, incluidas sus provincias del Sur.

 

El desarrollo del Sáhara marroquí es un modelo de éxito, no un problema

 

Marruecos ha convertido sus provincias del Sur en un verdadero polo de desarrollo sostenible, apostando por una agricultura e industria moderna, eficiente y respetuosa del medio ambiente, con inversiones estructurantes que benefician tanto a la población local como al tejido económico nacional. La apuesta agrícola e industrial y de inversión de Marruecos en el Sahara es un reflejo del compromiso marroquí con la población local, y las exportaciones resultantes forman parte integral de la política agrícola nacional —en conformidad con los acuerdos internacionales y los principios de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Pero hay quienes no entienden eso y tratan de pescar en las aguas residuales.

 

Intentar deslegitimar estos productos o imponerles un tratamiento discriminatorio a través de interpretaciones forzadas de sentencias judiciales europeas es una forma encubierta de proteccionismo económico, impulsado por lobbies que temen competir en igualdad de condiciones. Es una estrategia que instrumentaliza políticamente el Sáhara marroquí para bloquear el progreso del Reino en el mercado europeo.

 

Una relación basada en el respeto mutuo, no en chantajes comerciales

 

La caída de la producción de tomate en España en la última década obedece a múltiples factores internos —incluidos los altos costes de producción, el envejecimiento del sector agrícola, la falta de renovación generacional y la creciente competencia global—. Responsabilizar a Marruecos de esa caída no solo es injusto, sino también peligroso para el futuro de la asociación estratégica entre Rabat y Bruselas, basada en la confianza mutua, la estabilidad regional y una visión común de prosperidad compartida.

 

El Reino de Marruecos ha demostrado ser un socio fiable y comprometido con el desarrollo de una agricultura sostenible, segura y orientada a los mercados. Las exportaciones marroquíes de tomate, incluidas las procedentes del Sáhara marroquí, cumplen plenamente con las normativas sanitarias, de calidad y trazabilidad exigidas por la UE.

 

Frente a la presión de los lobbies, la necesidad de una Europa coherente

 

Las instituciones europeas deben resistir las presiones de quienes buscan convertir el Parlamento Europeo en un escenario de conflictos artificiales sobre el Sáhara marroquí. Las sentencias politizadas del TJUE, aún en proceso de revisión y sujetas a interpretación, no deben ser utilizadas como excusa para obstaculizar el comercio legítimo ni para cuestionar la soberanía de Marruecos sobre su territorio.

Más que nunca, es momento de consolidar una asociación estratégica basada en el respeto mutuo, la cooperación y el reconocimiento del papel de Marruecos como un actor clave para la seguridad alimentaria, la estabilidad regional y la integración africana.

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