Jacob Zuma, expresidente de Sudáfrica y líder del partido Umkhonto weSizwe (MK), afirmó que su formación considera que la propuesta marroquí de autonomía “permitirá una gobernanza local significativa por parte de las poblaciones de la región del Sáhara, al tiempo que garantiza la soberanía de Marruecos sobre el territorio”.
Esta posición fue expresada en una declaración a la prensa de Zuma tras su encuentro con el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, hoy martes en Rabat.
El expresidente sudafricano añadió que su partido, el MKP, “reconoce el contexto histórico y jurídico que respalda la reivindicación de Marruecos sobre el Sáhara” y estima que los esfuerzos del Reino por recuperar su integridad territorial “se inscriben en la continuidad del compromiso del partido MK con la preservación de la soberanía y unidad de los Estados africanos”.
Zuma también reconoció “el creciente apoyo internacional y continental que ha recibido en los últimos años la propuesta marroquí de autonomía”, y sostuvo que dicha propuesta “ofrece una vía equilibrada que favorece la estabilidad, la paz y el desarrollo en la región”, haciendo un llamamiento a “la comunidad internacional para que apoye el plan de autonomía de Marruecos como una vía eficaz para asegurar la paz, la estabilidad y la prosperidad del pueblo del Sáhara”.
Esta posición forma parte del enfoque político del partido MK, “destinado a aportar una solución concreta al largo debate sobre el futuro de la región del Sáhara”, según figura en un documento publicado el mes pasado titulado: “Una alianza estratégica para la unidad africana, la emancipación económica y la integridad territorial: Marruecos”.
El documento reafirma que el Sáhara “formaba parte de Marruecos antes de la colonización española a finales del siglo XIX. Por lo tanto, ha sido una parte integrante del Reino desde hace siglos. La reivindicación marroquí es anterior a la colonización y tiene su origen en la lealtad de las tribus al trono marroquí”, al tiempo que llama a la comunidad internacional a “tener en cuenta los vínculos históricos de la región con Marruecos y los intereses legítimos del pueblo marroquí en preservar su integridad territorial”.
El texto también recuerda la Gloriosa Marcha Verde, calificada como “un acto de descolonización y testimonio de los lazos históricos entre Marruecos y su Sáhara”, así como “un movimiento de liberación único y no violento” en el que “más de 350.000 marroquíes desarmados entraron al Sáhara para recuperar sus tierras”.
Cabe recordar que Zuma, cuando era presidente de Sudáfrica, se reunió con Su Majestad el Rey Mohammed VI, en 2017, al margen de la cumbre UA-UE en Costa de Marfil. Ese encuentro marcó un nuevo impulso en las relaciones bilaterales entre ambos países.









